La Asamblea General de las Naciones Unidas promete convertirse en el escenario de un choque diplomático sin precedentes. Lo que comenzó como una advertencia de jurisdicción local escaló rápidamente a un conflicto geopolítico cuando el presidente Donald Trump intervino para impedir los planes del alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani. El jefe comunal deslizó la posibilidad concreta de ordenar la detención del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, apenas pise suelo estadounidense en septiembre, desatando una tormenta política que obligó al líder republicano a blindar de inmediato a su histórico aliado en Medio Oriente. La respuesta desde la Casa Blanca no dejó margen para las dudas. Fiel a su estilo confrontativo, Trump utilizó su cuenta en la red social Truth Social para desactivar la amenaza y respaldar de manera incondicional al mandatario extranjero. “Benjamin Netanyahu no será arrestado, bajo ninguna circunstancia, mientras se encuentre en los Estados Unidos de América. Está luchando contra la República Islámica de Irán, que recientemente asesinó a 52.000 manifestantes inocentes y ha pasado los últimos 47 años matando a soldados estadounidenses y a otras personas”, marcó el presidente norteamericano. Mamdani había dicho que consideraba la posibilidad de detener a Netanyahu El escándalo se originó a partir de las declaraciones del propio Mamdani, el primer dirigente de origen musulmán en gobernar “la Gran Manzana”. Durante una entrevista en un podcast del diario The New York Times, el alcalde confirmó que su administración analiza seriamente cumplir con una de sus promesas de campaña. El plan consiste en instruir al Departamento de Policía de la ciudad (NYPD) para que arreste al líder israelí durante la cumbre internacional, una medida que actualmente se encuentra bajo un estricto análisis.