El alcalde de Nueva York, el socialista Zohran Mamdani, prometió durante la campaña electoral del año pasado que pretendía hacer cumplir la orden de arresto del Tribunal Penal Internacional (TPI) contra Beniamin Netanyahu si el primer ministro israelí pisaba algún día la ciudad. La semana pasada, insistió en una entrevista con The New York Times, donde aseguró que estaba en una “conversación activa” con su equipo legal para ver cómo ejecutar su detención. Este martes, finalmente reconoció a través de un video publicado en sus redes sociales, que se ha convertido en su publicación más vista en la plataforma X, que no tiene la autoridad legal para arrestar a Netanyahu, condenado por crímenes de guerra por la masacre y hambrunas que ha provocado su gobierno en Gaza.Lee tambiénEl primer ministro israelí llegará a la ciudad en dos meses para acudir a la Asamblea General de Naciones Unidas, que comienza el 8 de septiembre. Mamdani explicó en su vídeo que había estudiado “todas las vías disponibles” conforme a la ley para ejecutar su arresto, pero concluyó que “está claro que no tenemos la autoridad legal independiente para hacerla cumplir”.Una exclusiva de The New York Times revela que Mamdani en realidad ya fue informado de que no podría arrestar a Netanyahu antes de que, en la entrevista con el mismo periódico, dijera que estaba explorando las opciones. La competencia de las órdenes de arresto del TPI no es municipal, por lo que solo podría ejecutarla el gobierno federal. Sin embargo, ni Donald Trump tiene la intención de detener a su aliado ni tiene ninguna obligación, pues Estados Unidos no es parte del tribunal internacional, ya que nunca ratificó el Estatuto de Roma, el tratado que creó el organismo.Antes del video en el que Mamdani reconoció sus limitaciones, Trump ya había descartado la posibilidad de su arresto a través de su plataforma, Truth Social: “No será arrestado, de ninguna manera ni bajo ninguna circunstancia, mientras se encuentre en EE.UU.”Mamdani pide a la Administración Trump que “se una al Tribunal Penal Internacional y ejecute esta orden de arresto”Aun así, Mamdani aprovechó su video, de dos minutos, para reforzar su mensaje contra la acción de Netanyahu, al que describió como el “arquitecto de un horrible genocidio contra el pueblo palestino”. El mensaje estaba destinado a reafirmar su posición crítica contra el gobierno ultraortodoxo israelí y a ofrecer una justificación por no haber cumplido una de sus promesas de campaña. Y aprovechó para pedir a la Administración Trump “que se una al Tribunal Penal Internacional y ejecute esta orden de arresto”, lanzada en el 2024.Las palabras del alcalde de Nueva York provocaron una reprimenda de parte de Netanyahu, que calificó al TPI como “un tribunal fraudulento que no tiene jurisdicción sobre estadounidenses ni israelíes” y afirmó que, en realidad, su gobierno ha “minimizado el daño a la población civil”. Sin embargo, los datos cuentan otra historia: el número de bajas civiles desde el 7 de octubre de 2023 se encuentra alrededor de las 80.000 en Gaza.El embajador de Israel ante Naciones Unidas, Danny Danon, acusó a Mamdani de “atacar a las organizaciones judías”, “acercarse al régimen iraní” y difundir propaganda de Hamas”. Y añadió: “El primer ministro Netanyahu vendrá a la ONU, hablará ante la Asamblea General y defenderá a nuestro país. Si quieren detener a alguien, creo que deberían arrestar al alcalde Mamdani, porque sigue incitando contra Israel”.Lee tambiénAl prometer el arresto de Netanyahu, Mamdani se metió en un callejón sin salida, pues desde el principio era evidente que no tenía la autoridad legal. Sin embargo, su empeño fallido ha servido para revalidar su posición de liderazgo en la izquierda internacional, así como de voz prominente en EE.UU. contra las masacres de Israel en Gaza. Incluso el Departamento de Policía de Nueva York, liderado por Jessica Tisch, cuya postura proisraelí contrasta con la de Mamdani, avisó que iba a actuar “según la ley”, confirmando que no iba a detener al primer ministro.La disputa entre Netanyahu y Mamdani, quien, a diferencia de sus predecesores, ha dicho que no saludará al primer ministro cuando llegue a la ciudad, tiene dos precedentes en las últimas tres décadas. En 1995, el alcalde Rudolph Giuliani ordenó a uno de sus principales colaboradores expulsar de un concierto a Yasir Arafat, presidente de la Organización para la Liberación Palestina, al que asistían numerosos líderes mundiales con motivo de la Asamblea General. En el 2009, el líder libio Muamar el Gadafi no obtuvo permiso para alojarse en Nueva York por parte de las autoridades.Ante su incapacidad de actuar frente a Netanyahu, Mamdani ha llamado a los neoyorkinos a salir a las calles a manifestarse, pues “uno de los pilares fundamentales de nuestra ciudad es la protesta”. Añadió que entiende la “decepción” de muchos de sus vecinos, pues “estamos hablando de alguien acusado de crímenes contra la humanidad, de alguien que ha visitado esta ciudad en numerosas ocasiones y que ha sido recibido por alcaldes anteriores. Quiero dejar muy claro que esa bienvenida termina conmigo”.