Júlia Salvador Sans
Actualizado a 20/07/2026 19:45
España empieza el día con una imagen para la historia. La selección dirigida por Luis de la Fuente regresa a Madrid con el trofeo de la Copa del Mundo después de imponerse a Argentina en una final inolvidable. Las celebraciones, que comenzaron ya en el vestuario, continúan en el palacio de la Zarzuela, la Moncloa y las calles de Madrid. Allí los jugadores, cuerpo técnico y aficionados comparten la alegría de un título que ya forma parte de la historia del deporte español.
La victoria también se vive lejos de casa. En el norte de Gaza, decenas de palestinos siguen la final entre las ruinas de sus hogares, en una escena que demuestra cómo el fútbol es capaz de abrir un pequeño espacio para la emoción incluso en medio de la guerra.
Pero la actualidad no da tregua. En la misma Franja de Gaza, los ataques israelíes continúan pese al alto el fuego y vuelven a dejar vehículos calcinados, edificios destruidos y familias obligadas a sobrevivir entre los escombros. La tensión también aumenta en Irán, donde Estados Unidos mantiene por novena noche consecutiva sus bombardeos en torno al conflicto del estrecho de Ormuz, mientras los daños en infraestructuras y las manifestaciones de rechazo a Washington reflejan la creciente incertidumbre en la región. En Ucrania, nuevos ataques rusos alcanzan zonas residenciales de Kramatorsk y Kiev, recordando que la guerra sigue marcando el día a día de millones de personas.











