La morosidad de las familias argentinas alcanzó niveles históricamente elevados y refleja el deterioro del poder adquisitivo frente al aumento del costo de vida y las altas tasas de interés. La economista Carolina Mannucci aseguró que el fenómeno dejó de ser un problema aislado para convertirse en una señal de alarma para todo el sistema financiero.

La especialista advirtió que el crecimiento del endeudamiento ya afecta tanto a los créditos personales como a las tarjetas de crédito y alertó que, en las entidades no bancarias, los niveles de mora alcanzan registros récord.

Deudas para cubrir gastos básicos, no para invertir

"El incremento en la morosidad de las familias y los créditos personales realmente asombra, porque están ya rayando en el 11%, cuando por lo general lo más normal era un 3%", explicó Mannucci. Además, remarcó que "si vamos a lo que es tarjetas de crédito, ya la mora está rozando el 8,4%, cuando ahí el promedio era 1,5", una cifra que evidencia el creciente nivel de endeudamiento de los hogares.

Según la economista, el problema no radica únicamente en el aumento de la mora, sino también en el destino de los créditos. "Estamos hablando de que los préstamos personales van de 1.200.000 pesos a 2 millones y medio. No es tanto si uno toma que la canasta básica es un millón y medio", sostuvo.