En otro de los apartes del agitado discurso que dio el presidente saliente, Gustavo Petro, este lunes, 20 de julio, en medio de la conmemoración del Día de la Independencia de Colombia, entregó detalles de una última orden que impartió a la Fuerza Pública.En su intervención, Petro hizo referencia directa a las armas que portan la Policía y el Ejército: “El mensaje es claro, lo que le he dicho a la Policía, al Ejército, a las armas de la Nación, a quienes las portan, es, antes que nada, que nunca apunten sus armas al pueblo. Nunca”.Gustavo Petro dio su último discurso público y lanzó una pulla a Abelardo De La Espriella: “Ojalá respete la Constitución”“No es una orden del actual presidente de Colombia, es una orden de la Constitución y es una orden del libertador Simón Bolívar, que dijo: ‘Maldito el soldado que apunte su arma contra el pueblo’. Y lo que he tratado de enseñar a la Fuerza Pública de Colombia es, antes que nada, eso: que lo importante no es el valor y la tecnología del arma, sino la inteligencia del cerebro, y que si el cerebro es inteligente, apunta donde debe ser, y que si el cerebro es embrutecido, apunta al pueblo donde no debe ser”, insistió el mandatario saliente.Además aseguró: “Hemos logrado, y ya hablo de mi gobierno, que quiero brevemente hacer evaluación; hablo mucho a veces, pero toca en el Congreso de la República esta tarde, mostraré más a profundidad cifras, cuadros, los datos, porque no hablo en poesía o en lírica. Sino que muestro los datos de la realidad que ayudamos a construir y que me hace orgulloso de haber gobernado estos cuatro años. Y a este gabinete de haber construido colectivamente, pudo ser mejor, claro, pero un Gobierno que creo pasará a las páginas de la historia como uno de los mejores gobiernos de la historia de Colombia”.“Dado que comenzamos con la Fuerza Pública, además de mi elección de mi mensaje central como comandante supremo, puedo decir que uno de los mayores logros de este gobierno fue haber hecho que el patrullero y la patrullera de policía, el soldado y la soldado, que es la base real, la base real de la Fuerza Pública, fueran tratados como seres humanos, comenzando por lo indispensable”, recalcó Petro.Petro le entregó a María José Pizarro el sombrero del jefe del M-19, Carlos Pizarro, que quiso convertir en patrimonio. “Es un símbolo”Y, por último, anotó en el discurso: “La dignidad humana comienza en una sociedad que gana de sus ingresos monetarios con un ingreso digno, que no tenía un solo soldado, un solo patrullero o patrullera de Colombia. Y por aquí comienzan las diferencias, porque, como diablos, disculpen la palabra, la oligarquía que ha gobernado dos siglos este país tenía a los soldados arriesgando su vida una y otra vez en las montañas, en las trochas, en los llanos, en las selvas, en el mar, y a los patrulleros y patrulleras en las calles de los barrios de las grandes ciudades de Colombia y en sus pueblos, los tenía como si fueran esclavos, sin comida a veces, tratados a veces como animales”.