MundialLos r�cords en los ingresos y el n�mero de asistentes chocan con las quejas del sector servicios, donde no se cumplieron las expectativas.Imagen del calentamiento de un partido del Mundial en Boston.Actualizado Lunes,

julio

17:37El Mundial 2026 ser� para la FIFA una edici�n inolvidable: la del negocio redondo de las pausas de hidrataci�n, la de los precios escandalosos de las entradas y el r�cord de asistencia a los estadios gracias a su f�rmula de incluir a 16 equipos m�s. Prometieron dinero a raudales y se marchan con un bot�n de entre 9.000 y 11.000 millones de d�lares, seg�n estudios preliminares. Pero para el anfitri�n principal, Estados Unidos, el relato es una mezcla de luces y sombras.En Kansas esperaban una inyecci�n de 653 millones de d�lares y 650.000 visitantes que no se dej� sentir tanto como algunos esperaban. "La mayor�a de mis clientes habituales me dijeron que no vendr�an porque habr�a demasiados atascos y demasiada gente, pero la realidad ha sido muy distinta", contaba a una televisi�n local Teresa Grado, propietaria del restaurante mexicano Lilly's Cantina.Jim Desauguste, due�o de un local de comida caribe�a en la misma ciudad, era m�s tajante: "El Mundial no nos ha hecho ning�n bien. La clientela que est�bamos esperando nunca lleg�". Casi el 80% de los hoteles en las 11 sedes estadounidenses registr� una ocupaci�n por debajo de lo proyectado, seg�n una encuesta de la Asociaci�n Estadounidense de Hoteles y Alojamiento. Echan la culpa a las restricciones de visados de Washington y al clima geopol�tico.Siete horas detenido en ChicagoEs una tendencia que viene de 2025: EEUU fue la �nica potencia tur�stica en registrar una ca�da de visitantes el a�o pasado, algo que los expertos atribuyen al rechazo de las pol�ticas arancelarias y migratorias de Trump. Tampoco ayudaron los incidentes previos al torneo: a un �rbitro somal� se le prohibi� la entrada, pese a tener visado aprobado, y el delantero iran� Aymen Hussein estuvo detenido siete horas en el aeropuerto de Chicago. Aun as�, los estadios se llenaron: m�s de 6,5 millones de espectadores, superando el r�cord de 3,5 millones de 1994. Tambi�n cay� el r�cord de asistencia en una jornada: m�s de 281.000 personas en los cuatro partidos del 16 de junio.El dinero de las entradas se lo queda la FIFA, pero un estudio de Bank of America asegura que el gasto en ciudades como Los �ngeles y Miami subi� un 6% en las primeras semanas, gracias al apetito consumista de los visitantes y al espect�culo viral en redes de fen�menos, como la salsa ranch, tan industrial como omnipresente en la dudosa gastronom�a estadounidense. Una aficionada sueca escribi� que nadie le hab�a avisado de que era "como el crack" y pidi� que la vendieran en Europa. Tanta fue la obsesi�n que la TSA tuvo que recordar a los viajeros en aeropuertos que esa salsa cuenta como l�quido y debe ir facturada.Invasi�n for�neaBoston fue rebautizado como Nueva Escocia por la marea de seguidores con falda, y el personal alucin� con el tama�o de las porciones, la obsesi�n con el aire acondicionado y cadenas como Walmart, donde se pueden comprar tomates y pistolas bajo el mismo techo, o Buc-ee's, mitad gasolinera, mitad centro comercial.La cara oscura la dej� Trump al admitir que llam� a Infantino para que le retiraran la roja a Folarin Balogun antes del partido frente a B�lgica. El suizo no dud� en hacer la excepci�n, agrandando el halo de organizaci�n corrupta que pesa sobre la FIFA. El mismo Infantino que prometi� "104 Super Bowls" para las ciudades y se qued� muy corto. Un gran �xito dentro del estadio. Fuera, no tanto.