Estados Unidos e Irán se encaminan hacia el retorno de la guerra por todos los frentes, ante la falta de soluciones que resuelvan su desencuentro de fondo: quién debe controlar el estrecho de Ormuz. Washington concluyó ayer su novena noche consecutiva de ataques contra infraestructura militar y civil iraní, unos bombardeos que alcanzaron las ciudades de Bushehr, Chabahar, Bandar Mahshahr y Bandar Imam Jomeini. Por su parte, Irán atacó por segundo día el aeropuerto internacional de Aqaba, en el sur de Jordania, así como bases militares en Baréin y Kuwait, y dos petroleros en Ormuz, una vía marítima por la que antes de la guerra pasaba el 20% del petróleo mundial.Lee tambiénEl presidente de EE.UU., Donald Trump, dijo al volver a Washington desde Nueva York, donde siguió la final de la Copa del Mundo, que iban a seguir atacando “con fuerza” y “en honor” al último soldado estadounidense caído desde que comenzó la guerra el 28 de febrero. Ya son 17 las víctimas estadounidenses, después de que a lo largo del fin de semana murieran tres militares y otro sigue en paradero desconocido, aunque se le considera muerto.El acuerdo preliminar que firmaron el mes pasado Washington y Teherán, un memorando de entendimiento por el que se comprometían a cesar sus hostilidades y levantar sus bloqueos navales durante 60 días, ha saltado por los aires. Las dos partes se acusan de haberlo incumplido, pues Irán se empeña en controlar Ormuz e imponer tarifas a los buques que lo crucen, mientras EE.UU. está atacando objetivos militares –principalmente lugares en los que Teherán guarda y desde los que lanza sus misiles– y civiles, incluidos puentes, puertos o vías de tren.Aunque la justificación del Comando Central de EE.UU. (Centcom) para los recientes ataques es la necesidad de “menoscabar las capacidades militares iraníes utilizadas para atacar barcos que transitan por Ormuz”, según afirmó en el comunicado en el que confirmó la última oleada de bombardeos, los lugares alcanzados indican una expansión del conflicto más allá del terreno militar. “Hemos atacado centros de mando militar, lugares de defensa aérea y vigilancia costera, plataformas de lanzamiento de misiles y drones y redes de comunicaciones”, insistió el Centcom en otro comunicado..A pesar del intercambio de bombas, las dos partes mantienen sus contactos en busca de una desescalada, aunque esta parece lejana porque las diferencias son de fondo. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, dijo el domingo que EE.UU. mantiene una “puerta abierta a la diplomacia”, pero insistió en que las propuestas iraníes deberían ser “realistas”, y el bloqueo de Ormuz no lo es: “Su comportamiento debe cambiar para que el nuestro también lo haga”.Aunque ese paso crítico estaba abierto al comercio internacional antes de la guerra, Irán lo bloqueó de forma efectiva con una serie de ataques a buques que lo convirtieron en una ruta insegura. Washington atacó inicialmente buscando un cambio de régimen en Irán y su abandono del programa nuclear, pero sus objetivos de la guerra han terminado por priorizar la reapertura de Ormuz.Irán afirma que ha recibido propuestas de mediadores para desescalar de nuevo el conflicto, cuya tregua ha saltado por los airesAl igual que Rubio, el ministro de exteriores iraní, Esmail Baghaei, dijo esta mañana en una rueda de prensa que los países mediadores han enviado una serie de propuestas para desescalar las tensiones, que van a considerar. Según informa Reuters, el plan incluiría una nueva tregua temporal, de 10 días, que permita volver a negociar un acuerdo de alto el fuego, como el memorando firmado el mes pasado, y en paralelo negociar hasta la paz definitiva.Pero, más allá de la voluntad de negociar, la situación sobre el terreno indica la intención de los dos países de seguir luchando. EE.UU. confirmó el domingo que va a enviar otras decenas de aviones de guerra a Oriente Medio, probablemente a Israel, el mayor aliado de Washington en la región. Concretamente, el CENTCOM confirmó que se desplegarán aviones Air Force F-16 y cazas F-35 desde Alemania y Reino Unido.