Andrés Saborido I
Málaga, (EFE).- Los refugios de animales se enfrentan al calor del verano con piscinas, toldos y árboles en sus instalaciones para afrontar una época en la que además se produce un aumento de ingresos en las protectoras como consecuencia de las vacaciones.
Muchos perros, por ejemplo, disfrutan en las piscinas, que son de PVC y se vacían y limpian cada mañana para ellos, explica a EFE Ángela Molina, voluntaria del Refugio de Animales y Plantas de Málaga.
La sombra de los árboles plantados años atrás también da un respiro a los animales. Además, ahora se están incorporando a las zonas de juego para crear refugios climáticos.
La protectora suele sacar a los animales fuera del refugio, pero debido a las altas temperaturas se evita hacerlo, sobre todo los meses de julio y agosto, según explica Marta Gelices, también voluntaria.







