Opini�nDe la Fuente, durante la final del domingo ante Argentina.LoquilloM�sico Actualizado Lunes,

julio

00:09Desde mi adolescencia y a las �rdenes de A�to Garc�a Reneses, siempre he sentido fascinaci�n por la figura de los entrenadores.Me pregunto a menudo qu� le pasa por la cabeza a un entrenador, en qu� galaxia vive...C�mo consigue organizar el universo, superar la presi�n constante: la del grupo, la de los medios y la de los opinadores.C�mo mantiene la calma necesaria para tomar las mejores decisiones en cada momento y en cada circunstancia.Me pregunto hacia d�nde van sus pensamientos cuando se queda completamente solo y cierra la puerta de la habitaci�n del hotel donde se concentran los mejores jugadores del pa�s y, posiblemente, del mundo.C�mo hace para gestionar el talento, sin alterar los egos.C�mo administra la convivencia, sin perder ese dif�cil punto de equilibrio entre el jugador curtido en mil batallas y la estrella emergente, resplandeciente de juventud y ganas de comerse el mundo.La selecci�n espa�ola, liderada por Luis de la Fuente, tiene un equipo dentro del propio equipo. Tiene asistentes, ojeadores, entrenadores, fisios que saben d�nde y c�mo dar con la pieza necesaria. Tiene un equipazo al servicio del talento. Nuestro equipo, todo el equipo, los que juegan y los que idean el juego, han demostrado ser los mejores del mundo. Lo pienso antes de la final y lo pensar� pase lo que pase.Hoy estoy sentado en la misma mesa de La Taberna de las Herrer�as de Logro�o donde suele almorzar Luis de la Fuente. Pienso que tiene mucho arte al mantener el equilibrio en la vida y surfear la envidia del ruido exterior. Mostrar grandeza en el triunfo y fortaleza en la adversidad.Este riojano es fuente constante de inspiraci�n para quienes todav�a creemos en la belleza y en los valores del deporte y lo aplicamos a la vida o a una banda de RNR.Ver a ese equipo de jugadores, cada uno de su padre y de su madre, con acentos y procedencias distintas, cada cual con su propia trayectoria hom�rica, es entender que para llegar hay mucho que luchar en busca de la excelencia necesaria.Su estilo y elegancia son una oda a los valores del f�tbol, un deporte y un equipo capaces de unir a un pa�s de contrarios.Gracias, caballero de la Fuente por la sabidur�a y por mostrarnos el camino para ser mejores.