MundialEl pabell�n madrile�o vibra en un pulso emocionante contra Argentina y familias enteras que gritan con cada acci�nMiles de personas disfrutando del partido dentro del Movistar Arena.Mar�a Santamar�a MadridActualizado Lunes,

julio

00:30El Movistar Arena ha vivido un estallido de locura colectiva sin precedentes en la capital. La selecci�n nacional se ha coronado campeona del mundo tras una pr�rroga de infarto que lleg� para romper el empate ag�nico. Las 15.000 personas que han compuesto la marea roja en el recinto madrile�o han tocado el cielo, rompiendo a cantar, llorar y abrazarse en un festejo apote�sico con Superestrella de Aitana de fondo. En el recinto solo se han o�do c�nticos de clamando la victoria de la selecci�n: "Viva Espa�a, somos campeones". Ha sido la culminaci�n de 30 minutos decisivos de puro sufrimiento en el tiempo extra que ya forman parte de la historia grande del deporte.El bal�n ech� a rodar a miles de kil�metros, en Estados Unidos, pero el epicentro de la emoci�n se traslad� por completo al centro de Madrid bajo un lema generacional que ya es una realidad: "Hemos sido testigos de la historia". El Consistorio, aprovechando la cita mundial�stica, instal� pantallas gigantes por toda la capital, siendo la del Movistar Arena la m�s grande y el coraz�n neur�lgico de la celebraci�n. Las 15.000 localidades disponibles se agotaron en cuesti�n de minutos, transformando el pabell�n en una marea humana incontestable de camisetas rojas que empujaron con fuerza desde el primer minuto de la previa hasta el pitido final.Un grupo ruidoso de 11 amigos, capitaneado por Alejandro y Hugo, representaba bien el sentir juvenil al reclamar su protagonismo en la primera fila de la pista, ya que con sus 18 a�os apenas mantienen recuerdos conscientes de la �ltima estrella de la selecci�n, ahora ya pueden decir que han sido testigos de la historia. El encuentro se ha dejado sentir en cada rinc�n del Movistar Arena, uniendo a esa juventud con parejas como Alberto y Yaiza, quienes han acudido con su hija de tres a�os buscando crear un momento inolvidable para la peque�a, u otros veteranos de 60 a�os, como Jes�s y Pilar, que han decidido mudar el sal�n de su casa a este recinto al quedarse su piso peque�o para albergar a toda la familia.Un padre con su hija dentro del Movstar Arena.M. Santamar�aEl pulso transatl�ntico contra Argentina tambi�n ha dejado espacio para la multiculturalidad de la capital en un ambiente que se ha vivido con absoluta deportividad. En medio de la marea roja, aficionados como Juanma, un cubano afincado en Madrid desde hace tres a�os, humanizan el choque al confesar que tiene el coraz�n dividido por sus lazos familiares con la albiceleste, aunque no ha querido perderse una fiesta que ha definido como una "rivalidad hermosa". Todos ellos han contenido el aliento, sintonizando sus pulsaciones con los miles de kil�metros de distancia que los separan del c�sped estadounidense.Miles de personas disfrutando del partido dentro del Movistar Arena.La tensi�n no baj� en todo el partido y las gargantas madrile�as no han dado tregua ni un solo segundo. Aficionadas como Marina y Alejandra, que en el anterior �xito mundialista se tuvieron que conformar con vivirlo de guardia en el hospital, lideran los c�nticos de una grada que ha gritado y sufrido cada lance del juego como si les fuera la vida en ello. Pero sobre todo ha pitado cuando la retransmisi�n enfocabaa los jugadores de Argentina o al presidente de EEUU, Donald Trump.Euforia en Madrid tras el triunfo de la Roja en el Mundial 2026Aficionadas como Marina y Alejandra, que en el anterior �xito mundialista se tuvieron que conformar con vivirlo de guardia en el hospital, lideraron los c�nticos de una grada que grit�, sufri� y, finalmente, celebr� la gloria eterna. Madrid se ha convertido, en una noche m�tica, en el pulm�n incombustible y el epicentro del orgullo de una Selecci�n que ya es eterna.