"Para la CVR, el PCP-SL fue el principal perpetrador de crímenes y violaciones de los derechos humanos tomando como medida de ello la cantidad de personas muertas y desaparecidas (...) La CVR ha comprobado que el PCP-SL desplegó extremada violencia e inusitada crueldad que comprendieron la tortura y la sevicia como formas de castigar o sentar ejemplos intimidatorios en la población que buscaba controlar". "La CVR reconoce la esforzada y sacrificada labor que los miembros de las fuerzas armadas realizaron durante los años de violencia y rinde su más sentido homenaje a los más de un millar de valerosos agentes militares que perdieron la vida o quedaron discapacitados en cumplimiento de su deber. " Estas líneas pertenecen a las conclusiones 13, 14 y 53 del Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación. Conviene leerlas y releerlas, porque los tiempos que vienen pretenden instalar una mentira: que la CVR restó responsabilidad a Sendero Luminoso y desconoció a los buenos miembros de las Fuerzas Armadas y policiales. El segundo fujimorismo, en típica actitud autoritaria, busca ya desde hace años una reescritura de la historia. Solo esta semana hemos tenido varias columnas y entrevistas de adulones del presente y del pasado que han negado las actitudes autoritarias de Fuerza Popular desde el Congreso desde los últimos años, han olvidado convenientemente la corrupción en la que nos hundió Alberto Fujimori y sus huestes, y finalmente han tratado una vez más de eliminar de nuestra historia un esfuerzo por reconocer a quienes nos faltan, que es lo que el Informe Final de la CVR propone. La instalación del nuevo Congreso de la República y el accionar de la bancada de Fuerza Popular en tándem con el Ejecutivo ya ocurre desde diciembre de 2022, pero ahora será sin caretas o disimulos. Es fácil anticipar que su conducta no será más democrática ni resguardará al país de las economías ilegales y las organizaciones criminales; por el contrario, lo entregarán con mayor desparpajo No se trata de ser fatalista, sino de mirar la evidencia. No se trata de hacer futurología, sino de acercarnos a una línea histórica reciente de comportamiento de una organización política con legajo criminal. Por ello importa no perder de vista los hechos —mientras otros no pierden de vista carguitos y consultorías— y defender la memoria como lo que es: una tarea colectiva que no admite reescrituras.
Contra la reescritura de la historia, por Eliana Carlin
"No se trata de ser fatalista, sino de mirar la evidencia. No se trata de hacer futurología, sino de acercarnos a una línea histórica reciente de comportamiento de una organización política con legajo criminal"







