Luis Fernando RomoActualizado Domingo,
julio
13:53Mientras Jackie Kennedy sobreproteg�a a su hijo John de las j�venes que se acercaban a �l por su apellido, la ex primera dama se encargaba de presentar formalmente a su hija Caroline (68) a Edwin Arthur Schlossberg (80). Corr�a el a�o 1981 cuando aquel desconocido de ra�ces jud�as ortodoxas acept� la propuesta de Jackie, editora en Doubleday, de colaborar en un libro de teor�a de la cultura visual y la comunicaci�n.Por aquel entonces Edwin era un autor y artista conocido por sus instalaciones interactivas pioneras en museos y espacios p�blicos. En 1977 hab�a fundado su propia firma, ESI Design. Tras licenciarse en Bellas Artes en Harvard, Caroline empez� a trabajar en el Museo Metropolitano (The Met) en el departamento de proyectos en cine y televisi�n. Lo hizo como asistente de Karl Katz, �ntimo amigo de su madre que hab�a sido curador del Museo de Israel en Jerusal�n y, posteriormente, director del Museo Jud�o de Manhattan.Para saber m�sAs� que mejor no pod�an estar pavimentados los caminos de Caroline y Edwin quienes, tras una primera toma de contacto, empezaron a verse asiduamente. Los paparazzi a duras penas la segu�an por tener un perfil bajo, no suscitaba inter�s y hab�a una ley no escrita en el museo de no proporcionar informaci�n sobre ella. Pero con John-John y con Jackie era diferente. De hecho, un juez prohibi� en 1982 al paparazzo Ron Galella fotografiarlos tras haber violado en repetidas ocasiones la orden de alejamiento impuesta con anterioridad.Cinco a�os despu�s se comprometieron. Los preparativos de la boda fueron casi como un secreto de estado. Jackie se encarg� de enviar las invitaciones, que hab�a dise�ado el novio junto a un socio, que rezaban: "Jacqueline Kennedy Onassis solicita el honor de su presencia en la boda de su hija, Caroline Bouvier Kennedy, con Edwin Arthur Schlossberg el 19 de julio de 1986, a las 3 p.m., en la iglesia de Nuestra Se�ora de la Victoria, Centerville, Massachusetts".Por encima de todo, Jackie prohibi� que se difundieran detalles del enlace hasta que ellos mismos enviaran cinco p�ginas con todos los detalles, tal y como anunci� Nancy Tuckerman, asistente personal y confidente de la ex primera dama desde su �poca en la Casa Blanca. Su lealtad permaneci� hasta el fallecimiento de ambas.Como era de esperar, la novia sorprendi� con su vestido, un dise�o de Carolina Herrera, una de las modistas favoritas de Jackie, con mangas abullonadas. El dise�o llam� tanto la atenci�n que, al a�o siguiente Carolina Herrera lanz� su primera colecci�n de novias.Caroline tuvo siete damas de honor, la madrina fue su prima Maria Shriver -tres meses antes se hab�a casado con Arnold Schwarzenegger-, su hermano John ejerci� de padrino y su t�o Ted la llev� al altar en ausencia de su progenitor, el presidente John F. Kennedy, asesinado en 1963.Rose, la matriarca del clan y abuela de la novia, ofreci� el complejo de dos hect�reas de los Kennedy en Hyannis Port para el banquete, a pesar de no poder asistir debido a su delicada salud y edad avanzada. Es en esta zona residencial frente al Atl�ntico donde las chicas Kennedy, cu�adas de Jackie, le hicieron la vida imposible porque siempre estaban compitiendo entre ellas.Tras la luna de miel secreta en Hawai, el matrimonio Schlossberg-Kennedy adquiri� un apartamento en un edificio de Park Avenue, a cinco minutos de la residencia que Jackie Kennedy compr� en la Quinta Avenida, el lugar en el que falleci� de c�ncer en 1994 a punto de cumplir los 65 a�os.Rose, Tatiana y Jack, los tres hijos de Caroline y Edwin Schlossberg, en una imagen de 2016.GTRESQuien fuera la viuda de Am�rica disfrut� muy poco de sus tres nietos, Rose (38) -escritora y productora que vive en California con su mujer, Rory McAuliffe-, Tatiana, que muri� el pasado diciembre a causa de una leucemia mieloide , y John, al que llaman Jack, (32), quien hace unas semanas perdi� la batalla por un esca�o en la C�mara de Representantes por el distrito 12 de Nueva York en las primarias dem�cratas. El joven ha seguido el legado familiar porque no hay que olvidar que su madre fue embajadora de Estados Unidos en Jap�n (2013-2017) y Australia (2022-2024).Durante estos 40 a�os de matrimonio, Caroline y Edwin han apostado por la discreci�n. Nunca han protagonizado un esc�ndalo, est�n bien considerados en el vecindario y no suelen asistir a eventos p�blicos conjuntamente. Asimismo, son fieles con sus afectos, y como muestra un bot�n, ya que al morir la ex primera dama cumplieron su promesa de buscarle un techo a Marta Sgubin, el ama de llaves, cocinera y confidente de Jackie cuya dedicaci�n a la familia empez� en 1969 como institutriz de Caroline y John. Posteriormente cuid� a Rose, Tatiana y John.Sin duda, Caroline ha sufrido en demas�a con la p�rdida a temprana edad de sus padres, su hermano y recientemente de su hija. Su coraz�n sigue supurando y, por ello, tom� la decisi�n junto a su marido de mudarse temporalmente al piso de Park Avenue donde Tatiana resid�a con su esposo, el doctor George Moran, y sus dos hijos, Edwin (4) y Josephine (2). De esta manera, los Schlossberg-Kennedy ayudan a su yerno en los quehaceres diarios.






