Actualizado Domingo,

julio

11:26La Fundaci�n Atenea ha presentado un documento cuajado de rigor anal�tico y ambici�n reformista: Soluciones para Espa�a: un Programa Econ�mico, elaborado por el economista Rub�n Manso. En �l, se realiza no solo un diagn�stico certero de los males estructurales que aquejan a la econom�a espa�ola, sino una propuesta alternativa inspirada en los principios de la econom�a de mercado, la subsidiariedad y un Estado limitado. En la tradici�n de los grandes pensadores liberales cl�sicos, desde Adam Smith hasta Friedrich Hayek y Milton Friedman, el texto reivindica la centralidad del individuo, la propiedad privada y la competencia como motores del progreso humano.El diagn�stico es implacable: un crecimiento extensivo, sustentado en el aumento de la poblaci�n activa y de las horas trabajadas, acompa�ado de una precaria productividad y una acusada brecha de convergencia real con la UE-Eurozona. Este fen�meno no es coyuntural, sino consecuencia de un marco institucional deficiente: una regulaci�n laber�ntica derivada del "pluralismo legislativo" auton�mico y local que genera costes equivalentes al 2% del PIB, una fiscalidad confiscatoria que desincentiva la inversi�n y el ahorro, y un sistema de pensiones de reparto insostenible cuya deuda impl�cita sextuplica el PIB. El informe desmonta esa ilusi�n �ptica y subraya la necesidad imperiosa de reformas de oferta profundas.Los cuatro ejes transversales del programa -disciplina fiscal rigurosa, reformas estructurales de oferta, un Estado limitado que fortalezca la sociedad civil y el principio de subsidiariedad como criterio universal- articulan una visi�n coherente y hol�stica. En materia fiscal, se propone la sustituci�n del actual IRPF progresivo por una flat tax combinada con un potente m�nimo exento familiar para incentivar el trabajo, el ahorro y la inversi�n; la reducci�n del tipo de sociedades hacia niveles competitivos (18-22%, al estilo irland�s) o la deflactaci�n autom�tica de tramos por inflaci�n.La sostenibilidad de las finanzas p�blicas ocupa un lugar central. El informe aboga por l�mites constitucionales o legales no solo al d�ficit, sino a los ingresos p�blicos consolidados como porcentaje del PIB. Privatizaciones selectivas -incluyendo la desinversi�n total del Estado en participaciones como AENA, Enag�s o Red El�ctrica- y la enajenaci�n de patrimonio inmobiliario excedentario, con destino �ntegro a la amortizaci�n de deuda. En el �mbito auton�mico, se defiende la corresponsabilidad fiscal real, quien gaste debe recaudar, y la reducci�n de duplicidades administrativas que podr�an liberar entre 0,3% y 0,7% del PIB.El cap�tulo de pensiones destaca por su realismo actuarial. El tr�nsito gradual hacia un modelo mixto de reparto y capitalizaci�n individual, donde el trabajador sea propietario efectivo de sus aportaciones, mitiga el riesgo demogr�fico asociado al baby boom. En sanidad se propone generalizar el modelo Muface, preservando la cobertura universal, pero otorgando libertad de elecci�n entre red p�blica y aseguradoras privadas. En educaci�n, el cheque escolar universal empodera a las familias y fomenta la competencia entre centros, mientras un curr�culo b�sico blindado por expertos reduce la inestabilidad legislativa (ocho leyes org�nicas desde la Transici�n).En el mercado de trabajo y la vivienda, el informe despliega propuestas igualmente incisivas. La creaci�n de un "patrimonio de afectaci�n" para aut�nomos limitar�a la responsabilidad universal del C�digo Civil, protegiendo el patrimonio familiar y estimulando el emprendimiento entre los m�s de 3,5 millones de trabajadores por cuenta propia. Para el sector inmobiliario, la liberalizaci�n del suelo mediante silencio administrativo positivo, la reducci�n de plazos burocr�ticos (actualmente de 8 a 15 a�os) y el rechazo a los controles de precios de alquiler son medidas ortodoxas y eficaces. Incentivos fiscales a contratos de larga duraci�n completar�an un marco que equilibra flexibilidad y seguridad.El principio de subsidiariedad impregna todo el documento: el Estado debe abstenerse de intervenir all� donde la sociedad civil, el mercado o los niveles inferiores de gobierno pueden resolver los problemas con mayor eficiencia. Esto implica competencia regulatoria entre autonom�as (elecci�n de regulaci�n por las empresas multinormativas) y una reducci�n dr�stica de la carga normativa que asfixia especialmente a las pymes. En inmigraci�n, se subraya la necesidad de control estricto de flujos irregulares para preservar la sostenibilidad financiera de un Estado del bienestar universalista.En conclusi�n, Soluciones para Espa�a: un Programa Econ�mico de la Fundaci�n Atenea y Rub�n Manso es una importante y valiosa contribuci�n intelectual al debate p�blico espa�ol, lejos de utop�as intervencionistas o fatalismos resignados. Su implementaci�n exigir�a coraje pol�tico y una mayor�a capaz de llevarle adelante, pero sus beneficios -mayor crecimiento potencial, productividad elevada, libertad individual ampliada y cohesi�n territorial basada en la unidad nacional- justificar�an ampliamente el esfuerzo. En estos tiempos de incertidumbre, Atenea ha iluminado un camino de esperanza racional para una Espa�a pr�spera y libre. *Lorenzo Bernaldo de Quir�s es presidente de Freemarket.