Sevilla, (EFE).- Sting ha cerrado este sábado el festival Icónica Santalucía Sevilla Fest con un sonido en el que poco ha pesado los más de 50 años en activo del británico para conquistar la capital andaluza con sus clásicos, a los que ha añadido guiños flamencos y hasta algún «ole» y donde se ha desempeñado durante más de una hora y media.
Sobre el escenario, además del exvocalista de Police, estaban el guitarrista Dominic Miller, quien le acompaña hace años y el batería Chris Maas, quien ha tocado con los británicos Mumford & Sons o Maggie Rogers, quienes han dado un sonido mezcla de lo clásico del Sting de siempre y del más moderno.
El británico ha encadenado canciones sin dar pausa a un público maduro en su mayoría y que ha celebrado sobre todo los clásicos como ‘Englishman’, ‘So Lonely’ y, en especial, ‘Every Breath’ y una larguísima versión de ‘Roxanne’ en la que se ha permitido guiños flamencos al final.
‘Roxane’ y ‘Fragile’ han sido las dos canciones extra con las que ha obsequiado a su público, que le ha pedido que volviese al escenario con palmas y oles, algo que a lo que Sting ha respondido también con unos «oles» que ha provocado el aplauso de los asistentes.
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