Esta semana terminaron las sesiones del Foro Político de Alto Nivel (HLPF) por sus siglas en inglés, en el que los países revisan la evolución de la implementación de la Agenda 2030, programa de acción aprobado en la Asamblea General en septiembre 2015 por los países del mundo que asumieron el compromiso de implementarla a través de la presencia de los presidentes y primeros ministros. Entre los firmantes estaba Argentina, representada por la Presidente y esto implicó asumir la Agenda como la ruta para el Desarrollo a través de sus 17 Objetivos de Desarrollo Sustentables (ODG). A partir del 2016, anualmente en julio, los países se reúnen en el Foro Político de Alto Nivel para revisar y analizar la marcha de la implementación. Algunos países presentan Informes Nacionales Voluntarios (VNR), pero todos participan en las consideraciones sobre un grupo de ODGs, que se analizan cada año. Los gobiernos acuerdan una Declaración Ministerial que plantea la visión ese año y las perspectivas futuras. Argentina, hasta la asunción del gobierno de Milei, tenía un área en la jefatura de gabinete que promovía, controlaba y supervisaba la implementación de la Agenda en todo el país, coordinando la actividad de los distintos ministerios y áreas gubernamentales y también las actividades de las provincias. A su vez, las organizaciones de la sociedad civil también interactuábamos y hacíamos aportes y reclamos. Los años que Argentina presentó VNR, siempre las organizaciones de la sociedad civil, la academia y otros actores involucrados pudieron adjuntar informes alternativos con la visión propia de las ONGs y esas organizaciones que incluían acuerdos y divergencias con las opiniones del gobierno.
Argentina y el mundo en Naciones Unidas
Esta semana terminaron las sesiones del Foro Político de Alto Nivel (HLPF) por sus siglas en inglés, en el que los países revisan la evolución de la implementación de la Agenda 2030, programa de acción aprobado en la Asamblea General en septiembre 2015 por los países del mundo que asumieron el compromiso de implementarla a través de la presencia de los presidentes y primeros ministros. Entre los firmantes estaba Argentina, representada por la Presidente y esto implicó asumir la Agenda como la ruta para el Desarrollo a través de sus 17 Objetivos de Desarrollo Sustentables (ODG). A partir del 2016, anualmente en julio, los países se reúnen en el Foro Político de Alto Nivel para revisar y analizar la marcha de la implementación. Algunos países presentan Informes Nacionales Voluntarios (VNR), pero todos participan en las consideraciones sobre un grupo de ODGs, que se analizan cada año. Los gobiernos acuerdan una Declaración Ministerial que plantea la visión ese año y las perspectivas futuras. Argentina, hasta la asunción del gobierno de Milei, tenía un área en la jefatura de gabinete que promovía, controlaba y supervisaba la implementación de la Agenda en todo el país, coordinando la actividad de los distintos ministerios y áreas gubernamentales y también las actividades de las provincias. A su vez, las organizaciones de la sociedad civil también interactuábamos y hacíamos aportes y reclamos. Los años que Argentina presentó VNR, siempre las organizaciones de la sociedad civil, la academia y otros actores involucrados pudieron adjuntar informes alternativos con la visión propia de las ONGs y esas organizaciones que incluían acuerdos y divergencias con las opiniones del gobierno.








