María Ruiz I
Granada, (EFE).- Alrededor de 225 especies de flora y fauna llenan de vida los 350 metros lineales de recorrido del Biodomo, el gran acuaterrario del Parque de las Ciencias de Granada por el que han pasado en diez años 1,8 millones de personas para acercarse a lemures, tiburones, ficus, nutrias o algún ‘Nemo’.
El museo andaluz, el de ciencias más visitado del país, prepara el décimo cumpleaños de su Biodomo, un acuaterrario que permite viajar en una hora de Madagascar al Amazonas y de ahí al sudeste asiático para sumergirse sin mojarse en su río Sulawesi, mirar cara a cara a un tiburón o compartir espacio con un tamarino de labios blancos.
«Celebramos diez años de un espacio por el que han pasado más de 1,8 millones de personas, cifra que avala el acierto que fue su instalación», resume para EFE el director del Parque de las Ciencias, Alfonso Peres Osia.
El Biodomo nació hace una década en Granada como el cuarto de sus características en el mundo y recrea en sus 18.000 metros cúbicos de capacidad los hábitats del cinturón verde del planeta para comprimir en un recorrido subacuático, terrestre y aéreo de unos 300 metros lineales la biodiversidad del mundo.








