Para quienes llegamos a este Mundial de fútbol por encima de los 30 años, cada partido es como una bofetada que nos recuerda que estamos dejando de ser jóvenes. Todo el mundo sabe que a partir de los 35 la carrera de los futbolistas comienza —o comenzaba— su declive: los jugadores ya no llegan bien a los choques, les cuesta más mantener el ritmo y aguantar los 90 minutos a pleno rendimiento. Sin embargo, un pequeño grupo se resiste a la jubilación forzosa.
A las estrellas que, tras haber consumido el hidrógeno en su núcleo convirtiéndolo en helio, comienzan a quemar el hidrógeno externo y entran en la etapa final de su vida se las conoce como las 'gigantes rojas'. Si bien en el caso de los astros candentes esta “etapa final” puede durar unos 500 millones de años, en el caso de las estrellas futbolísticas pueden ser tres, cinco, o tal vez ocho temporadas. Nunca se sabe.
Entre las novedades de este Mundial de récords, uno de los más llamativos es el de los jugadores mayores de 37 años. Son apenas 20 los “gigantes rojos” que han arrancado el torneo del total de 1.248 jugadores que participan en la competición y muchos de ellos pasarán a la historia —al menos durante los próximos cuatro años— con su entrada en el Top 10 de futbolistas que disputaron el torneo más importante del fútbol internacional con más años a sus espaldas (y en cada pierna).









