Los aficionados al fútbol están de enhorabuena. La Liga 2025-2026, que ganó el Barça, ya es un recuerdo. Pero el Mundial 2026 nos ha tenido entretenidos desde el 11 de junio y no termina hasta hoy, con España en la final. Han sido 39 días de peloteo añadido. Luego se disputarán trofeos veraniegos y, en un mes, el 15 de agosto, empezará la Liga 2026-2027. Nulla dies sine linea, decía el pintor Apeles de Colofón, en una sentencia que luego adaptaron escritores, de Zola a Sartre, para expresar su diario quehacer creativo. Nulla dies sine pila –ningún día sin pelota–, podrían decir ahora los hinchas.En una espontánea asociación de ideas, la coyuntura futbolística me retrotrae a los tiempos en que el radiofonista José María García dominaba el relato deportivo nacional, desplegando un repertorio de expresiones propias. “Minuto y resultado” era una de ellas. La usaba para abreviar conexiones con sus enviados a los estadios, a quienes a menudo solo preguntaba cómo iba el marcador y cuánto quedaba de partido. Con eso le bastaba. De paso, evitaba en sus colaboradores la tentación de emularle. Al que caía en ella le soltaba otra de sus frases célebres, urgente y jerárquica: “Informa, Muñoz, informa. Para opinar ya estoy yo… ¡Supergarcía!”. SPENCER PLATT / AFPSaber que en La Romareda o en Las Gaunas corría el minuto 82 e iban 4 a 2 permitía al radioyente colegir que el partido estaba encarrilado. Pero no mucho más. Desde luego, no permitía conocer las dinámicas, los detalles y los matices del juego, que quizás sean los que hace llevaderas las dos horas que el hincha se pasa en el estadio, haga frío o calor. Minuto y resultado. Eso era todo.Si antes salté del Mundial a García, ahora saltaré de García a la política, porque a veces da la sensación de que el relato político español se ha futbolizado. Los mensajes que nos sirven los políticos son cada vez más esquemáticos, casi siempre cortados por el mismo patrón, menos elaborados y más contundentes. Tienen más de disparo que de exposición razonada. Se trata de impactar en la audiencia con una idea simple y, a menudo, insultante. Ejemplo: este presidente y su Gobierno son la peste negra (y mafiosa). Al haber tantas causas judiciales contra políticos y familiares, nunca falta munición. Y en ausencia de pruebas concluyentes de lo afirmado, se le echa más sesgo y anticipación, para que cunda la impresión de que lo que se dice que va a pasar está pasando ya.El objetivo de la política no es machacar al rival, sino mejorar la vida de todos los ciudadanosJosé María García se dirigía a los que seguían el partido a distancia y no exigían un relato más complejo o equilibrado. En eso no se distinguían de los que estaban en las gradas, siguiéndolo en directo, pero henchidos del mismo sentimiento partidista. Para ellos, las jugadas de los suyos eran a menudo excelsas, aunque no concluyeran en gol. Los tantos del rival, en cambio, eran fruto de un presupuesto más holgado, de la suerte, del favor arbitral. Para el buen hincha, el gol propio era siempre glorificable. Aunque fuera tramposo, como el de Maradona y su “mano de Dios” durante el Argentina-Inglaterra del Mundial del 1986.A veces parece que nuestros políticos prefieren a unos ciudadanos que actúen como forofos, a los que puedan pedir todo lo que sigue: deja de pensar por ti mismo, comulga con nuestros principios, demoniza a nuestro rival, niégale el pan y la sal, el mero derecho a existir. Ese parece ser el objetivo. El PP habla del PSOE y de sus votantes, y viceversa, como los seguidores del Barça hablan del Espanyol, y los del Espanyol del Barça. Bueno, tan mal quizás no, porque esta rivalidad data de hace más de un siglo. Pero se descalifican con furia inquietante.Y aun tendríamos que agradecerles que usen un símil futbolístico, y no procedente del boxeo, donde entre asalto y asalto el entrenador –con la mejor intención, claro– le susurra al púgil: ¡machácale, túmbale, que no se vuelva a levantar!“Por estos colores yo dejo la vida”, oí cantar a la hinchada de Boca Juniors recientemente en La Bombonera. En fin, el fútbol es muy emotivo. Pero la política no debiera serlo: su objetivo no es machacar al rival, sino mejorar la vida de todos los ciudadanos.
La ‘futbolización’ de la política, por Llàtzer Moix
Los aficionados al fútbol están de enhorabuena. La Liga 2025-2026, que ganó el Barça, ya es un recuerdo. Pero el Mundial 2026 nos ha tenido entretenidos desde el 11 de junio y no termina hasta hoy, con España en la final. Han sido 39 días de peloteo añadido. Luego se disputarán...












