Actualizado Domingo,
julio
02:20Dionisio Sebasti�n C. S. sab�a perfectamente que Ciudad Lineal no era territorio amigo. El joven, de 23 a�os, estaba fichado por la Polic�a Nacional como miembro de los Trinitarios de San Blas y hab�a entrado en una de las zonas de influencia de sus principales rivales, los Dominican Don't Play (DDP). All�, poco antes de la medianoche del s�bado, cay� en una emboscada que los investigadores consideran preparada con antelaci�n. Recibi� varias pu�aladas mortales en el pecho y muri� pr�cticamente en el acto.Las primeras pesquisas apuntan a que no se trat� de una pelea improvisada. Los autores del crimen habr�an seguido los movimientos del joven durante varias semanas hasta encontrar el momento oportuno para atacarle. Dionisio no era un cabecilla de los Trinitarios, aunque ten�a antecedentes por delitos violentos y trabajaba como alba�il. Su asesinato ha hecho saltar las alarmas entre los investigadores, que temen una respuesta violenta de la banda rival y el inicio de una nueva espiral de ataques en las calles de Madrid.Los hechos ocurrieron poco antes de la medianoche en un parque situado en la calle Elfo, junto a una zona de bares y terrazas del barrio de Pueblo Nuevo. Dionisio se encontraba acompa�ado por otros dos j�venes, ambos menores de edad, cuando fueron sorprendidos por al menos tres agresores que, seg�n varios testigos, permanec�an ocultos en el portal de un edificio pr�ximo. Los atacantes esperaron el momento oportuno para abalanzarse sobre ellos armados con cuchillos y machetes.El joven recibi� varias pu�aladas mortales en el pecho. Una enfermera que estaba en la zona fue la primera persona que atendi� al herido. Luego, varios agentes siguieron con la reanimaci�n y le pusieron un torniquete para detener la hemorragia. Pero ten�a hasta una decena de machetazos yy falleci� pr�cticamente en el acto. Junto a �l resultaron heridos otros dos menores de 17 a�os. Uno de ellos, Thomas, de nacionalidad colombiana, fue trasladado por los sanitarios del Samur-Protecci�n Civil al hospital en estado muy grave, con heridas en el brazo y el t�rax. El otro, Cristhian D., de origen peruano, permanece grave tras sufrir varios cortes en la espalda.Una de las testigos de la agresi�n recordaba ayer la dram�tica escena vivida pocos minutos despu�s del crimen: "Yo sub� a ver c�mo estaba el chico para dec�rselo a la ambulancia y hab�a un inmenso reguero de sangre... Eran litros de sangre. El chaval estaba p�lido", relat�.El modo de actuar de los agresores ha llevado a los investigadores a considerar que se trata de una de las denominadas ca�das, como se conoce en el argot de las bandas latinas a los ataques organizados y por sorpresa contra integrantes de grupo rivales. De hecho, las heridas que presentaban las v�ctimas hacen sospechar que fueron atacadas por la espalda, sin apenas posibilidad de defenderse.Efectivos policiales y sanitarios en el lugar del ataque en la calle Elfo.EMERGENCIAS MADRIDTras consumar la agresi�n, los autores huyeron del lugar a bordo de patinetes el�ctricos, un medio de transporte utilizado con frecuencia en este tipo de ataques por la rapidez que ofrece para escapar entre las calles del entorno. Hasta el momento, la Polic�a Nacional no ha practicado ninguna detenci�n y tampoco ha logrado recuperar las armas blancas empleadas en el crimen.Poco despu�s del apu�alamiento, varios j�venes se acercaron a los agentes para confirmar que la v�ctima pertenec�a a los Trinitarios y advertir de que llevaba tiempo siendo seguida por miembros de la banda rival. Esta circunstancia refuerza la hip�tesis de que el homicidio hab�a sido cuidadosamente preparado.El escenario de la agresi�n tampoco es casual. El barrio de Pueblo Nuevo es considerado tradicionalmente una zona de influencia de los Dominican Don't Play, aunque su proximidad con San Blas lo convierte desde hace a�os en un punto habitual de fricci�n con los Trinitarios. La conflictividad del entorno llev� incluso al Ayuntamiento de Madrid a instalar c�maras de videovigilancia en varios puntos del cercano parque Calero.Si se confirma definitivamente la motivaci�n del ataque, Dionisio se convertir� en la segunda v�ctima mortal de la guerra entre bandas juveniles violentas en Madrid en lo que va de a�o tras el crimen de otro menor en Entrev�as. Los investigadores trabajan ahora contrarreloj para identificar a los autores y evitar que este asesinato provoque una nueva espiral de violencia entre pandilleros en las calles de la capital.El crimen ha vuelto a generar preocupaci�n entre los vecinos del barrio de Quintana, que aseguran haber presenciado episodios violentos similares en otras ocasiones y que siguieron el suceso desde sus viviendas.







