Hay un espacio donde el lenguaje abandona su pretensión de certeza y se aventura en la penumbra de lo no resuelto. Y es en ese territorio fronterizo donde se inscribe ‘La noche extraviada o los libretistas del mundo’, la pieza que trae a Alejandro Dolina a la ciudad de Córdoba.
Lejos de la estructura discursiva y de la dinámica lúdica que caracteriza a su emblemático ciclo radial La venganza será terrible —vigente en el éter desde hace más de tres décadas—, el escritor se desplaza aquí hacia una corporalidad teatral pura, con una propuesta que invita al público a sumergirse en una puesta donde las obsesiones humanas, la circularidad del tiempo y el amor dialogan con el absurdo y la melancolía.
El dictado invisible de la realidad
La premisa dramática sitúa a un conferencista en el intento de hilvanar una disertación sobre la poesía en medio de una niebla que todo lo confunde.
El conflicto no reside únicamente en la hostilidad del paisaje, sino en la presencia de los denominados Libretistas del Mundo, fuerzas invisibles o explícitas que pretenden pautar cada uno de sus movimientos, pensamientos y palabras.














