El jueves 16 de julio, las salas del Cine Gaumont de Buenos Aires recibieron el estreno de “Retazos de la memoria”, el último largometraje del director cordobés Juan Pablo Tobal Clariá.
Producida de manera conjunta por Anok Films e Hiperkinesis Films, la película propone un viaje inmersivo y sensorial a las profundidades de la Amazonía colombiana, específicamente en el resguardo indígena El Itilla, un territorio que funciona como custodia natural del Parque Nacional Serranía de Chiribiquete, considerado uno de los reservorios arqueológicos y biológicos más significativos del planeta.
La película sigue de cerca la experiencia de Jeisson Castillo, un artista e investigador visual colombiano que regresa a la selva para coordinar un taller de artes plásticas destinado a los niños de la comunidad. Pero lo que inicialmente se perfilaba como un intercambio pedagógico habitual, cobra un rumbo complejo cuando interviene, a través de su pintura, un espacio considerado sagrado por los habitantes ancestrales del lugar.
A partir de ese momento, la aparición de síntomas físicos indescifrables y una enfermedad de difícil diagnóstico lo empujan a someterse al ritual de sanación tradicional del Dabucurí, guiado por Gory Londoño, el sabedor de la comunidad. Es allí donde el cuerpo, la memoria y el arte se funden en una dimensión que escapa a la lógica racional de Occidente.









