Se estima que la Copa del Mundo contaminará con nueve millones de toneladas de emisiones de CO2
Desde que se anunció que Norteamérica sería la sede del Mundial, se sabía de lo extenso del evento: subió el número de equipos y de partidos, los estadios son más amplios y habría mayores traslados, dado que los los atletas y los aficionados tenían que mover entre México, Estados Unidos y Canadá. Estos países además están, por extensión, en la lista de los 15 más grandes del mundo. Organizaciones ambientalistas han señalado que esta Copa Mundial emitirá al menos nueve millones de toneladas de dióxido de carbono, aunque su potencial de contaminación podría elevarse entre un 40 y un 70%.
Para la fase de cuartos de final, más de 6,2 millones de aficionados habían asistido a los estadios y 48 selecciones se han movido por los cielos y muy pocos por tierra. De acuerdo con la organización de protección ambiental Greenpeace, durante las últimas tres semanas se han emitido 7,8 toneladas de CO2, el equivalente a 1,7 millones de autos utilizados a lo largo de un año.
Al incrementar el número de partidos y de vuelos, en comparación con el Mundial de Qatar 2022, que fue solo en una ciudad, la contaminación por el uso de aeronaves incrementó en un 92%, de acuerdo con los datos de la organización Científicos por la Responsabilidad Global (SGR, por sus siglas en inglés).







