Leer resumen

El primer libro de ficción de Alberto de Belaunde es un elogio a la historia. Los relatos que conforman Todo queda en familia (Pesopluma) entretienen desde el humor, la tragedia cotidiana y el cuestionamiento existencial. Para tener más luces de la publicación, La República conversó con el autor.

-Hay una cualidad en los 13 de cuentos de Todo queda en familia. Es tu primer libro, pero el mismo tiene madurez en la narración.

-Detrás de todo gran lector hay un escritor clandestino que se anima a grabatear algunas cosas, a tener algunos cuadernos, pero no se anima a dar el siguiente paso, que es un poco como salir a la luz pública. Siempre me ha gustado leer, es algo que me ha acompañado toda mi vida. Veía la escritura como una actividad extra, algo que me entretenía, incluso llevaba talleres.

-¿Cómo te animaste a publicar?