Pamplona (EFE).- Integrantes de la Agrupación de Asociaciones Memorialistas por el Derribo de Los Caídos han colocado este sábado una placa conmemorativa en la calle Ansoleaga de Pamplona, junto al lugar donde se ubicó hasta 1959 el cuartel de la Guardia Civil, para reclamar que el Gobierno de Navarra declare este espacio como Lugar de Memoria.

Durante el acto, celebrado con motivo del 90 aniversario del golpe de Estado del 18 de julio de 1936, los asistentes han depositado claveles rojos junto a la placa en recuerdo de las víctimas de la represión franquista, tras el baile del aurresku en homenaje a los fusilados.

Según el manifiesto leído durante la concentración, el antiguo cuartel, situado en los números 12 y 14 de la calle Ansoleaga, fue entre 1936 y 1959 un «lugar de detención y represión», desde el que numerosas personas fueron trasladadas para ser asesinadas.

Las asociaciones memorialistas han anunciado que en los próximos días presentarán una solicitud oficial al Gobierno de Navarra para que este emplazamiento sea reconocido como Lugar de Memoria y han reclamado que el conjunto de antiguos centros de detención de Pamplona y del resto de la Comunidad Foral reciban esa misma consideración y se incorporen como unidad pedagógica en la enseñanza.