18 de julio, 2026 - 09h21Agustina Bazterrica, quien hace poco visitó el Ecuador, es uno de los celebrados nombres de la literatura latinoamericana contemporánea. Argentina nacida en Buenos Aires en 1974, es autora de una narrativa nada complaciente y que, en ocasiones, puede hasta incomodar o causar turbación. Sin embargo, lo que no se puede negar es la calidad de su propuesta: rotunda, punzante, revulsiva.Aunque escribía desde joven, la consagración le llegó en 2017, con Cadáver exquisito, una obra distópica que algunos califican de terrorífica. Con ella ganó el Premio Clarín de Novela y fue el libro que le abrió el camino hacia un público amplio. Con esta pieza, Bazterrica ganó lectores y se consagró como una de las autoras imprescindibles de la actualidad literaria del continente. Fue traducida a diversos idiomas. Se trata de una obra breve e intensa, distribuida en 5 partes y contada por un narrador en tercera persona. El protagonista es Marcos Tejo, un hombre que trabaja en un frigorífico, en el que no se vende carne animal, sino carne humana, pues el mundo ha sido asolado por un virus y hubo que sacrificar a los animales. Bajo estas circunstancias, se ha legalizado el canibalismo, el consumo de carne humana. El mundo está dividido entre los individuos que se alimentan de los otros. Y esos otros que sirven de comida para los demás. A los humanos comestibles, recluidos en frigoríficos, les quitan las cuerdas vocales para que no puedan hablar ni gritar y les estampan una marca en la frente. Permanecen en cautiverio hasta que son faenados. Asimismo, pueden reproducirse por inseminación artificial y sus crías corren similar destino que sus madres. Marcos acaba de perder un hijo. Como consecuencia de esta pérdida se separa de su esposa, de profesión enfermera, una mujer rota por el luto. El padre anciano, que en su juventud tuvo un frigorífico de animales, está en un hospicio y con la hermana, muy dada a guardar las apariencias, apenas se frecuenta. La vida de Marcos es un tanto gris, monótona. Un día, recibe de obsequio un producto humano comestible. Una hembra. Allí comienza su drama. Leímos Cadáver exquisito en el Club de Lectura de Samanes. A todos esta lectura nos conmocionó. Una compañera analizó la obra desde el sentido de la pérdida al que se enfrenta el protagonista. Otra, desde el poder y las jerarquías en que está estructurada la sociedad que se nos presenta. También hubo otros análisis desde la cultura consumista y sus prácticas deshumanizadoras. Y otros, a partir de lo que significa enfrentarse a una situación extrema, como el cambio de las reglas de convivencia humana. A unos les gustó. A alguno le disgustó. A todos sorprendió el final. ¿Qué nos deja esta lectura? Aunque es una distopía, posee un trasfondo social equiparable con la actualidad, con esta sociedad del siglo XXI en la que poco a poco nos vamos volviendo productos. También vemos que si bien la trama se desarrolla en una época quizá futura, asuntos como el machismo y la cosificación de la mujer siguen vigentes. Hay en esta novela una mirada pesimista del mundo. Se nos plantea que no siempre futuro significa progreso. O mejoría. (O)
Clara Medina: La sociedad que nos muestra Agustina Bazterrica | Columnistas | La Revista
"Aunque es una distopía, posee un trasfondo social equiparable con esta sociedad del siglo XXI en la que poco a poco nos vamos volviendo productos".








