A los 21 años, la actriz Rebecca Schaeffer fue asesinada de un tiro en la puerta de su casa Los Ángeles el 19 de julio de 1989 por Robert Bardo, un admirador obsesionado (AP)A las diez menos cuarto de la mañana del 18 de julio de 1989, la joven actriz Rebecca Schaeffer abrió la puerta de su departamento en West Hollywood convencida de que del otro lado había un mensajero o algún visitante ocasional. Pero delante de ella estaba Robert John Bardo, un hombre de 19 años que había recorrido cientos de kilómetros con un único objetivo: matarla. Le disparó un tiro en el pecho con un revólver Magnum calibre .357. Rebeca cayó gravemente herida sobre la entrada. Los vecinos llamaron desesperados a los servicios de emergencia. La ambulancia llegó para trasladarla de inmediato al Cedars-Sinai Medical Center, uno de los hospitales más prestigiosos de Los Ángeles, donde los médicos intentaron salvarle la vida durante casi una hora. Fue inútil. La actriz murió poco antes del mediodía. Tenía apenas 21 años.PUBLICIDADLa noticia recorrió los Estados Unidos con una velocidad inusitada. No solo porque Schaeffer era una figura en ascenso dentro de Hollywood, sino porque el crimen dejaba al descubierto una realidad inquietante: un desconocido había conseguido su dirección particular sin mayores dificultades y viajado hasta su casa para ejecutar un plan obsesivo que nadie pudo detectar a tiempo.Con los años, aquel asesinato sería considerado un punto de inflexión. No solo destruyó una prometedora carrera artística. También cambió la legislación estadounidense sobre el acoso, la protección de datos personales y la seguridad de las celebridades. Pero para entender por qué su muerte tuvo semejante impacto es necesario retroceder varios años, hasta la infancia de una joven que jamás imaginó que la fama terminaría convirtiéndose en una condena.PUBLICIDADRebecca Lucile Schaeffer nació el 6 de noviembre de 1967 en Eugene, estado de Oregón, en el seno de una familia judía dedicada al ámbito de la psicología y la educación. Su padre, Benson Schaeffer, era psicólogo infantil, mientras que su madre, Danna, escribía y enseñaba. Cuando Rebecca era todavía pequeña, la familia se trasladó a Portland, donde creció junto a su hermana menor. Desde muy chica mostró una personalidad extrovertida. Le gustaba actuar en obras escolares, participar en actividades artísticas y posar frente a las cámaras. Sus profesores destacaban que tenía facilidad para comunicarse y una madurez poco habitual para su edad. A los catorce años ya comenzó a trabajar como modelo. Su belleza natural llamó rápidamente la atención de las agencias publicitarias. Poco después decidió mudarse a Nueva York para desarrollar una carrera profesional mientras terminaba sus estudios secundarios mediante un sistema especial que le permitía continuar trabajando.PUBLICIDADLa adaptación no fue sencilla. Durante los primeros meses vivió sola en una ciudad inmensa, asistió a incontables castings y aceptó pequeños trabajos de modelaje que apenas alcanzaban para cubrir los gastos. Sin embargo, Rebecca transmitía una determinación poco común. Sabía que quería actuar. El modelaje era solamente un medio para llegar a ese objetivo.Robert John Bardo decidió asesinar a Rebecca Schaeffer después de que esta participara en una escena de sexo
El fan que mató a una joven actriz en la puerta de su casa porque se sintió traicionado: el crimen que cambió las leyes en EE.UU.
El 18 de julio de 1989, la actriz de apenas 21 años que había conquistado la televisión con “My Sister Sam” y empezaba a abrirse camino en el cine fue asesinada de un disparo frente a la puerta de su departamento por un admirador obsesionado. El homicidio conmocionó a Estados Unidos, expuso las falencias de la protección a las víctimas de acoso y dio origen a una profunda reforma legislativa que todavía hoy lleva su huella






