Dorothy Stratten, originaria de Coquitlam, Canadá, alcanzó fama internacional tras ser descubierta por Paul Snider, un proxeneta que impulsó su carrera en Playboy, donde fue elegida como modelo del año.

Su historia, marcada por la rapidez del ascenso y por la compleja dinámica de poder con figuras como Snider y Hugh Hefner, culminó el 14 de agosto de 1980 en un asesinato seguido de suicidio, convirtiéndose en símbolo de los peligros de la industria del entretenimiento.

En 1978, Stratten tenía solo 17 años y trabajaba en una heladería cuando Snider, reconocido por su estilo llamativo y su actividad en el proxenetismo, notó su potencial y la inscribió en un concurso de Playboy.

Para superar el requisito de mayoría de edad —establecida en Vancouver a los diecinueve años—, Snider falsificó la firma de la madre de Dorothy.

Según relata Vanity Fair, aunque no ganó el certamen, Dorothy obtuvo el segundo puesto, lo que bastó para que Hefner, fundador de la revista, la invitara a Los Ángeles.