La vejez está cambiando a marchas forzadas a medida que acceden a esta etapa de la vida ciudadanos (decenas de miles, al formar parte del llamado baby boom ) que dominan, o al menos usan de manera cotidiana y con fluidez, la tecnología, al haber tenido contacto directo con ella en su entorno laboral y personal.Así lo indica el último artículo publicado por el equipo de Envejecimiento en red del CSIC, que anticipa que con el paso de las generaciones digitales hacia la vejez, la accesibilidad a las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) será más avanzada. “Para las futuras generaciones de mayores, la conectividad será tan natural que la idea de estar ‘desconectado’ será casi inimaginable. En este sentido, el futuro cercano de las personas mayores parece estar marcado por una integración de la tecnología en todos los aspectos de su vida cotidiana”, señala este trabajo.Los investigadores Ana Belén Castillo, Julio Pérez y Diego Ramiro llegan a esta conclusión tras analizar el uso y los hábitos digitales de las personas mayores de 65 años, divididos en dos grupos: de 65 a 74 años y los de 75 años o más.Entre 2006 y 2025, el uso de las TIC en el primer grupo se ha generalizado: el 85% usa internet y un 75% lo utiliza de forma intensiva (como mínimo 5 días a la semana), el 29% ha realizado compras online en los últimos tres meses y el móvil es casi universal (96%).El uso de internet en este grupo se orienta principalmente a la comunicación: el 81,8% emplea mensajería instantánea y el 57,6% realiza videollamadas. También destacan usos prácticos como la lectura de noticias (59,3%) y la banca online (51,5%). Además, la búsqueda de información sobre salud es una práctica frecuente, señala este trabajo.En breve, la conectividad será tan natural en los mayores que será inimaginable estar ‘desconectado’Quienes no usan internet lo hacen sobre todo por la dificultad de uso (8,6%) y la falta de necesidad (8,1%). En menor medida influyen la desconfianza en la información (4,4%), la privacidad o seguridad (4,2%) y las limitaciones físicas o mentales (4,1%), mientras que el coste es residual (1,5%).El uso de herramientas de identificación electrónica para acceder a servicios online entre las personas de 65 a 74 años es moderado: 3 de cada 10 han utilizado alguna identificación electrónica y su principal aplicación es para el acceso a la administración o servicios públicos nacionales (27,5%), mientras que el uso en el sector empresarial (banca, mercado digital) es menor (10%) y el acceso a servicios públicos de otros países de la UE es “residual” (5,7%), explican.En general, las personas de entre 65 y 74 años han incrementado su familiaridad con el uso de internet, destacándose en áreas como comunicación, colaboración y alfabetización de datos. No obstante, indican los autores del artículo, persisten limitaciones importantes en la creación de contenido digital, habilidades de seguridad y resolución de problemas, lo que resalta la necesidad de continuar fortaleciendo su capacitación tecnológica.Respecto a los de 75 y más años, el uso de internet es claramente mayor entre las personas de 75 a 84 años, con un 53% que lo ha utilizado recientemente y un 42,7% que se conecta de forma intensiva. A partir de los 85 años el uso desciende, aunque un 17% se conecta al menos 5 días a la semana y un 11% varias veces al día. Los hombres muestran niveles de uso algo superiores en la mayoría de indicadores.El uso de internet se concentra en la comunicación: la mensajería es la más extendida (40,6%) y las videollamadas (25%)El uso de internet se concentra en actividades de comunicación: la mensajería instantánea es la más extendida (40,6%), seguida de videollamadas (25%); también destacan la lectura de noticias (24%), el correo electrónico (20%) y la banca online (18,2%).Los expertos del CSIC creen que aún existe un amplio margen para reforzar las competencias digitales entre las personas mayores, así como para mejorar los canales de asistencia accesibles cuando se presentan dificultades en el uso de Internet y sus herramientas. “Este refuerzo es clave para garantizar que puedan aprovechar todo el potencial de las TIC de manera segura y autónoma”, indican.Y reiteran que aunque el uso de herramientas de identificación electrónica entre los mayores sigue siendo limitado, ésta es una “opción clave para facilitar la comunicación con la administración, por lo que se requiere una mayor difusión y acciones concretas para impulsar su adopción entre esta franja de la población”, señalan desde Envejecimiento en redRedactora jefa de La Vanguardia en la delegación de Madrid, especializada en temas sociales. Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid.