Hace 16 años y una semana Andrés Iniesta (Fuentealbilla, 1984) era la viva imagen de la felicidad. Estaba sentado en el asiento D, fila 12 de un chárter que había partido de Johannesburgo con rumbo a Madrid. Llevaba puesta la camiseta de la selección española con el número 6 a la espalda. Y desgranaba, aún fresca en la memoria, la jugada del gol que permitió a la roja entrar en el club de las campeonas del mundo. Habían pasado siete horas del momentum y el manchego todavía no había visto su gol repetido. Impensable hoy en día, donde todo circula a la velocidad de la luz, pero posible entonces. Iniesta atiende ahora a La Vanguardia desde Dubái, donde está a punto de empezar la campaña con su primer equipo como entrenador, el Gulf FC de los Emiratos Árabes. Desde allí evoca sus recuerdos del 2010 y proyecta su análisis para la final de este domingo.El mensaje“A Lamine le diría que los nervios que pueda tener se van a acabar cuando empiece el partido”¿En qué se parece esta selección española con respecto a la campeona del mundo del 2010?Salvando las distancias en cuanto al tiempo y a las distintas épocas yo creo que hay similitudes. Es una selección que nos despierta alegría cuando la ves jugar, que te identificas con una misma manera de jugar y creo que también se parece en la calidad del grupo, es una calidad brutal.¿En cuanto a gestión piensa que Luis de la Fuente utiliza el mismo método que Vicente del Bosque?Un estilo marcado“Los que hemos practicado esta idea de juego sabemos que funciona”Yo pienso que sí, ahí están los resultados, demostrado está. Luis, el míster, conoce a todos los jugadores a la perfección, los ha tenido a muchos en las categorías inferiores y están también jugando juntos desde hace un tiempo. Eso se palpa, son un grupo de jugadores que ya han sido campeones con la selección, están ahora en una final de Mundial y el grueso del equipo aún es muy joven. Y eso hace que sean un equipo muy ilusionante.¿Desde el punto de vista futbolístico qué es lo que más destacaría de la selección española?Me gusta que es un equipo con un estilo muy marcado y que van hasta el final con esa idea, independientemente del resultado, del rival y del escenario. Los que hemos practicado esta idea de juego sabemos que son futbolistas con un talento brutal y que esa idea de juego funciona.Elogio a un amigo“De Messi siempre espero lo mejor, continúa con las mismas ganas de ganar”¿Imaginaba que con 39 años Leo Messi mantendría este nivel?Hombre, yo de Leo siempre me lo espero todo, siempre me espero lo mejor. Más allá de que se encuentre jugando en Estados Unidos ha continuado yendo con su selección. Lo que puedes ver de Leo en distintos momentos de la competición es su gran nivel de siempre. Continúa con esas ganas de seguir ganando, de seguir mejorando y lo enseña en cada partido.¿La clave de la longevidad de Messi es esa motivación?Para estar en las condiciones que está y con esa edad necesitas hacer muchas cosas bien. El cuidarte, el seguir entrenado bien, el seguir compitiendo, el tener un equipo a tu alrededor que te apoya...Muchas cosas. Sigue estando a un nivel espectacular, lo cual entraña mucha dificultad.¿Se ha podido comunicar con Messi durante el Mundial?No, yo le mandé un mensaje hace unas semanas pero estará muy concentrado en lo suyo.Lamine Yamal está bajo el foco desde que irrumpió en la élite. ¿Se atreve a darle algún consejo para la final?Decirle que, lógicamente, es un escenario distinto pero que cuando empieza el partido los nervios que pueda tener se van a acabar. Antes de empezar tendrá esa inquietud, pero al final todos tienen que seguir haciendo lo que hacen.La experiencia“En esta final el cansancio es secundario, das ya mucho más de lo que tienes”¿Qué aspecto puede desequilibrar el partido?Visualizo una final muy, muy disputada. Será un partido de tú a tú, cada uno con sus armas. Los dos equipos van a tener que dar su mejor versión. España viene con una inercia muy buena y Argentina ya está demostrando que es capaz de darle la vuelta a los partidos cuando va por debajo en el marcador.¿Será más importante el aspecto futbolístico o el mental?Las dos cosas. Será clave gestionar muchas emociones y situaciones que se produzcan durante el encuentro. Es el último partido de la temporada y el cansancio va a ser secundario. En este partido ya das mucho más de lo que tienes.En 2010, en el vuelo de vuelta de Johannesburgo a Madrid tenía magulladuras en las piernas y una herida abierta en la rodilla, cortesía del neerlandés Van Bommel. ¿Prevé una final brusca?Preveo una final intensa. Pero es que es la final, ya no son cuartos ni semifinales. Evidentemente, dentro del reglamento, los dos equipos irán a su máximo. Es una súperfinal, un España-Argentina con muchas cosas por jugarse.¿Quién le gustaría que fuese el sucesor de Iniesta como goleador clave?Lo que importa es que la copa la levante España. Lo otro queda ahí, el nombre para la historia, pero lo importante es poner otra estrella en la camiseta.¿De aquel mes sudafricano cuál es su mejor recuerdo?La convivencia del día a día que tuvimos. Estábamos en Potchefstroom, que hacía un frío terrible, pero lo recuerdo con mucho cariño. Fue muy bonito el trato que tuvimos con la gente de Sudáfrica. La verdad es que fue guay.Este sábado viaja a Nueva York para presenciar la final. ¿Se pone muy nervioso como espectador?No sé si le diría nervioso porque no estaré jugando pero sí lo viviré con tensión y con ganas de que España juegue bien y siga mostrando la misma seguridad y, sobre todo, con ganas de que esta generación sea campeona del mundo. Seguramente en algún momento también tendría ganas de saltar al campo (risas).La semana que viene empieza una nueva aventura como entrenador del Gulf. ¿Cómo la afronta?Con ilusión y motivado. Con muchas ganas de empezar y ya acabar mi formación con el título Pro. Dependerá de los jugadores que tenga, pero quiero ser yo mismo. Por mi forma de ver el fútbol y todo lo que he vivido me gustaría que mis equipos fuesen protagonistas con el balón.