Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.Ilustración: Giovanni Tazza Este 2026 nos “premia” con dos trastornos hidro climáticos al hilo: de un lado, el Niño Costero, que está en marcha con una versión relativamente moderada; y de otro, El Niño global, con altas probabilidades de alcanzar una intensidad comparable al que se abatió sobre nuestro territorio en 1997-1998. De ser así, se trata de uno de los primeros escenarios de crisis que enfrentará el próximo gobierno, lo que significará para éste la oportunidad de demostrar capacidades en la gestión de riesgos y desastres o, de lo contrario, un fallido desempeño respecto de un fenómeno del que ya estaba advertido. En cualquiera de los casos, habrá impactos políticos que marcarán indeleblemente su devenir.Conforme a los criterios deTipo de trabajo: OpiniónBasada en la interpretación y juicio de hechos y datos hechos por el autor.