Las olas de calor de este verano están pasando factura a los espectáculos del teatro Grec y ya no es necesario subir a Montjuïc con una rebequita. Incluso es habitual que se produzca algún vahído entre el público, pero en la noche del jueves el bochorno jugó una mala pasada a los propios intérpretes. En el escenario, los coreógrafos Anne Teresa De Keersmaeker y Solal Mariotte empezaron a bailar las canciones de Jacques Brel, pero el linóleo que cubre el suelo del escenario empezó a acumular humedad. A media función, Keersmaeker pidió disculpas porque sus movimientos se estaban viendo afectados: “Parece una pista de hielo; lo haremos lo mejor que podamos”. A partir de ese momento los artistas sufrieron más de un patinazo y, al final, la prestigiosa coreógrafa belga interrumpió los aplausos para desear que el público pudiera ver en otra ocasión su espectáculo en condiciones óptimas.Para amortiguar este contratiempo, en la función de ayer se quitó el linóleo y los artistas bailaron directamente sobre la madera.