Actualizado 18/07/2026 - 01:50h.

Por si no era suficiente con crear una cloaca destinada a entorpecer procesos judiciales y a chantajear a fiscales, jueces y empresarios; por si no era suficiente con utilizar la SEPI para financiar esa cloaca y al CIS o a RTVE para afianzar su poder ... sobre espacios que deberían permanecer al margen de la lucha partidista; por si no era suficiente con enfrentar a la opinión pública con el poder judicial –con la propia idea de separación de poderes–, de modo irresponsable y posiblemente irreversible; por si no era suficiente con poner a la Fiscalía General del Estado a destruir a un rival político; por si no fuera suficiente con haber puesto a la directora general de la Guardia Civil a trabajar para obstaculizar el trabajo del cuerpo y a perseguir a sus propios agentes; por si no fuera suficiente con haber convertido el Congreso en la escobilla del baño de Sánchez; por si no fuera bastante con erosionar, una tras otra, las costuras institucionales que sostienen una democracia liberal, ahora nos enteramos que desde la jefatura del Mando de Operaciones de la Guardia Civil se ordenó al máximo responsable jefe de la zona de Madrid que se pusiera al servicio del PSOE, despreciando así no solo a la propia Comunidad de Madrid sino, sobre todo, a los ciudadanos a los que representa. Es decir, al pueblo. «Es una orden», dijo el teniente general Del Castillo. No es un consejo ni una idea, sino algo peor: pasar de 'el PSOE contra el PP' a 'la Guardia Civil contra el pueblo y sus representantes'.