La Knesset, el Parlamento de Israel, aprobó este viernes su disolución y dejó allanado el camino para las elecciones legislativas del próximo 27 de octubre. La decisión puso fin a la actual legislatura y abrió formalmente el proceso para elegir un nuevo gobierno. La moción fue aprobada por 62 votos a favor y ninguno en contra, con el respaldo de todos los legisladores de la coalición oficialista, incluido el primer ministro Benjamin Netanyahu. La iniciativa estaba incorporada a un proyecto de ley sobre la financiación de los partidos políticos y fue votada durante la madrugada. Qué hay detrás del hermético viaje de Martín Menem a Israel

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Con la aprobación de la medida, el Parlamento entró en receso y no volverá a reunirse hasta después de las elecciones, cuando asuman los nuevos legisladores. Mientras tanto, las comisiones podrán seguir funcionando en casos especiales y el Gobierno o un grupo de al menos 25 diputados podrán pedir la convocatoria del pleno si fuera necesario. Netanyahu busca mantenerse en el poder La disolución de la Knesset marca el inicio formal de la campaña electoral y llega en un momento clave para Benjamin Netanyahu, que intentará renovar su mandato mientras Israel se acerca al tercer aniversario del ataque del 7 de octubre de 2023, el hecho que desencadenó la guerra en la Franja de Gaza. En las últimas semanas, el oficialismo aceleró el tratamiento de varios proyectos de ley impulsados por el Gobierno antes del cierre del período legislativo. Entre ellos hubo iniciativas vinculadas al servicio militar de los ultraortodoxos y otras relacionadas con la reforma judicial promovida por Netanyahu, un paquete de medidas que volvió a generar fuertes debates dentro del país. Las encuestas publicadas en Israel muestran un crecimiento de la oposición, encabezada por el ex primer ministro Naftali Bennett y otras fuerzas de centro, aunque la campaña recién comienza y el escenario político sigue abierto. La última votación antes del cierre de la Knesset Minutos antes de aprobar la disolución del Parlamento, la Knesset sancionó una ley que extiende el servicio militar obligatorio para los soldados varones de 30 a 32 meses. La iniciativa fue aprobada con 43 votos a favor, 12 en contra y una abstención. La medida salió adelante pese a que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) habían pedido ampliar el servicio hasta los 36 meses, al considerar que el país necesita más personal militar por el contexto de seguridad actual. Con el cierre de la legislatura, Israel iniciará una nueva campaña electoral. Los ciudadanos volverán a las urnas el 27 de octubre para definir la composición del próximo Parlamento y del futuro gobierno. Cómo funciona el sistema político de Israel Israel tiene un sistema parlamentario, por lo que los ciudadanos no eligen de manera directa al primer ministro. En las elecciones votan a los 120 diputados de la Knesset, el Parlamento unicameral del país, mediante un sistema de representación proporcional: cada partido obtiene una cantidad de bancas de acuerdo con el porcentaje de votos que consigue a nivel nacional. Qué hay detrás del hermético viaje de Martín Menem a Israel Como casi nunca un partido logra la mayoría absoluta de 61 escaños, los gobiernos se forman a partir de coaliciones entre distintas fuerzas políticas. Una vez conocidos los resultados, el presidente de Israel, actualmente Isaac Herzog, quien asumió el cargo el 7 de julio de 2021, que cumple un rol principalmente institucional y ceremonial, encarga la formación del gobierno al dirigente que considera con más posibilidades de reunir una mayoría parlamentaria. En el sistema israelí, el presidente no gobierna ni ejerce el Poder Ejecutivo, funciones que corresponden al primer ministro, sino que actúa como árbitro institucional en el proceso de conformación del gabinete. Ese líder, generalmente el del partido más votado, se convierte en primer ministro si logra reunir el respaldo de la Knesset donde necesita una mayoría de al menos 61 de los 120 diputados. Actualmente, el cargo de primer ministro es ocupado por Benjamin Netanyahu, quien asumió nuevamente en diciembre de 2022 y encabeza el gobierno israelí. La legislatura dura hasta cuatro años, aunque el Parlamento puede disolverse antes si cae la coalición gobernante o si los propios legisladores aprueban adelantar las elecciones, como ocurre actualmente. Por eso, Israel celebra comicios con mayor frecuencia que la mayoría de las democracias parlamentarias y suele atravesar períodos de intensa negociación política para formar gobierno. LB/MSS