El Parlamento de Israel ha aprobado este viernes un proyecto de financiación de partidos que incluía una cláusula para la disolución del organismo, de cara a las elecciones generales previstas el 27 de octubre, con lo que la Knesset entra en receso y no volverá a reunirse hasta que tome posesión el próximo legislativo. La votación se ha saldado con 62 votos a favor y ninguno en contra, según el comunicado publicado por el Parlamento, después de una sesión en la que se ha aprobado legislación para reducir las competencias del fiscal general, detener el arresto de ultraortodoxos que eviten el reclutamiento y aumentar la supervisión del Gobierno sobre los medios, entre otros asuntos. Tras ello, la Knesset ha publicado un mensaje en redes sociales en el que ha destacado que finaliza su mandato de cuatro años por primera vez desde hace 38 años, antes de resaltar que durante este periodo "ha funcionado en los momentos más difíciles que ha conocido la sociedad israelí", en referencia a los ataques del 7 de octubre de 2023 y la guerra en Oriente Próximo. "Una Knesset cuyos miembros supieron afrontar los desafíos, pero también mantenerse firmes frente a los enemigos que vinieron a destruirnos", ha dicho. "Como todas las Knesset anteriores, y todas las que vendrán después, la 25ª Knesset fue la Knesset del pueblo. Porque esta es la casa del pueblo, y todos sus miembros, por generaciones, son sus elegidos", ha zanjado. TE PUEDE INTERESAR El presidente del Parlamento israelí, Amir Ohana, ha resaltado que "puede decir con honestidad que este fue el mandato más desafiante en la historia de la Knesset", incluidas "protestas de diversos tipos y la guerra más larga y más difícil en la historia del Estado", según un comunicado publicado por el legislativo tras su disolución. "Espero que pronto regresemos aquí y recordemos que, a pesar de todos los desacuerdos, no somos enemigos, sino socios, aunque seamos rivales, y que todos somos miembros de una misma nación y un mismo país", ha dicho Ohana, quien ha expresado su deseo de que los próximos parlamentarios "generen más bien" tras las elecciones. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, aspira a obtener un nuevo mandato en medio de sondeos que apuntan a un descenso de su popularidad y la de su Ejecutivo, encabezado por el Likud y respaldado por partidos ultraortodoxos que han tenido un peso creciente en las decisiones políticas en el país. El Parlamento de Israel ha aprobado este viernes un proyecto de financiación de partidos que incluía una cláusula para la disolución del organismo, de cara a las elecciones generales previstas el 27 de octubre, con lo que la Knesset entra en receso y no volverá a reunirse hasta que tome posesión el próximo legislativo.