Emanuele PascuzziBarcelona 17/07/2026 11:33 Actualizado a 17/07/2026 12:51 Un equipo internacional de científicos ha logrado un hallazgo que los investigadores perseguían desde hacía casi 20 años: la identificación de una nueva especie de primate en las profundidades de la selva de la República Democrática del Congo, posible gracias al avistamiento de dos hembras adultas y un macho.Dos 'Likweli' fotografiados en la selva de Congo Daniel Rosengren, Frankfurt Zool / ReutersLa nueva especie forma parte de la subfamilia Colobinae, género Colobus, endémico de África, con seis especies ya reconocidas. Se suma a una serie de hallazgos que en los últimos 75 años han pasado de subespecie a especie, entre ellos al menos cuatro homínidos y seis cercopitécidos. Su pariente más cercano conocido es el Colobus satanas, hallado a más de 1.200 kilómetros de distancia, en África centrooccidental, en lo que los expertos consideran una divergencia ocurrida hace entre cuatro y cinco millones de años.La característica peculiar de este nuevo mono es su rostro Daniel Rosengren, Frankfurt Zool / ReutersLa nueva especie es “un mono raro y críptico, poco conocido incluso por las comunidades locales”, afirman los expertos en el estudio publicado en la revista científica PLOS ONE. El primate tiene un aspecto muy llamativo, con un pelaje negro que refleja la luz, aunque no es demasiado tupido, y una diferencia de tamaño corporal de entre 6 y 12,5 centímetros entre machos y hembras. La característica peculiar de este nuevo mono es su rostro, que los investigadores describen así: “La cara oscura y lampiña está marcada, tanto en machos como en hembras, por una llamativa zona de piel desnuda de color rosado a naranja cremoso que rodea la boca”.Lee tambiénEste rasgo único crea una especie de máscara de color diferenciado. La distinción cromática no termina ahí: los ejemplares de ambos sexos presentan también una mancha perianal blanca entre callosidades de color naranja pálido.La vocalización de este primate es reconocible gracias a que la coloración pálida alrededor de la boca produce un llamativo efecto visual al rugir. Los rugidos se escuchan a todas horas del día, pero especialmente por la mañana, cuando los ejemplares se comunican más entre sí.Una búsqueda de décadasLa primera evidencia de esta especie se remonta a 2008, durante una expedición en el Parque Nacional de Lomami, cuando Ashley Vosper y Bernard Ikembelo, presentes también en el descubrimiento reciente, fotografiaron un mono no identificado en lo alto del dosel forestal, en la orilla este del río Lomami; una instantánea que, sin embargo, no permitía identificar la nueva especie.Diez años más tarde, un nuevo avistamiento permitió captar de nuevo al primate, en una imagen que mostraba las características marcas pálidas alrededor de la boca y la mancha perianal blanca. La misma especieLas comparaciones entre las fotos tomadas en 2008 y en 2018-2019 mostraron que el mono avistado pertenecía a la misma especie que aquel ejemplar desconocido observado una década antes.Años de observaciones y estudios sobre esta rarísima especie, llevados a cabo por los científicos entre 2018 y 2022, con 114 detecciones y 89 avistamientos visuales, han permitido finalmente clasificar esta especie de primate.Una especie en grave peligroSegún el estudio, vive en un área de distribución conocida limitada a 1.700 km², mientras que la mayoría de las demás especies del género tienen distribuciones mucho más amplias, que superan los 60.000 km².Los propios investigadores del estudio han propuesto una clasificación provisional en la Lista Roja de la UICN de especies en peligro. Se trata de un grupo que, según los investigadores, no ha sido objeto de caza en los últimos años, pero que sigue enfrentando un riesgo muy alto: la pérdida de hábitat, el crecimiento de la población humana y el aumento de la caza en su área de distribución se proyectan como amenazas para las próximas décadas.La protección de parques y selvas como el de Lomami, en el Congo, resulta fundamental para la preservación de especies raras y únicas como el Colobus congoensis.