La cultura también puede convertirse en un motor de desarrollo económico. Esa es la premisa que impulsa el Fondo Nacional de las Artes, según explicó su director, Juan Antonio Lázara, quien destacó el cambio de enfoque del organismo desde la llegada de la actual gestión.
"El Fondo se convirtió en lo que debiera ser desde siempre, que es un banco para artistas". En ese sentido, explicó que el organismo ofrece créditos para que los artistas puedan financiar proyectos productivos y devolverlos una vez que obtienen un retorno económico. Además, agregó: "Empezamos a hacer políticas para favorecer a los artistas, pero siempre entendiendo que la cultura también puede ser una inversión".
Juan Antonio Lázara precisó que actualmente se otorgan préstamos que, en algunos casos, rondan los 20 millones de pesos para refaccionar talleres, adquirir equipamiento o mejorar las condiciones de producción artística, con plazos de devolución de hasta cuatro años y tasas subsidiadas.
El patrimonio cultural como motor del turismo
Uno de los principales proyectos impulsados por el Fondo Nacional de las Artes es el concurso de puesta en valor de espacios sagrados, destinado a recuperar iglesias, cementerios y otros sitios con un importante patrimonio artístico distribuidos en todo el país.









