OpiniónEl Gobierno acompañó con fuerza a un sector que hoy demuestra un enorme potencial para dinamizar la economía y contribuir a la transformación social.31.07.2026 22:01 Actualizado: 31.07.2026 22:01 Hay cifras que describen una economía y otras que permiten comprender una decisión de país. La más reciente lectura de la Cuenta Satélite de Economía Cultural y Creativa del Dane pertenece a ambas categorías. En 2025, la cultura y la creatividad generaron $ 47,9 billones de valor agregado y ocuparon a 820.478 personas. Pero detrás de estas cifras están también las historias de quienes han hecho del arte y la cultura su forma de vida y sostienen espacios, procesos y expresiones culturales en todos los territorios de Colombia.El dato más revelador se encuentra en el sector de las artes y el patrimonio. Con 383.194 personas ocupadas, concentró el 45,4 % del empleo de la economía cultural y creativa y fue el único segmento que creció frente a 2023. Esta cifra dialoga con una decisión de política pública: durante este cuatrienio, el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes concentró capacidades institucionales, inversión y presencia territorial para fortalecer la formación artística, la circulación, el patrimonio vivo, los estímulos y la dignificación del trabajo cultural. El Gobierno del Cambio decidió acompañar con mayor fuerza a un sector que hoy demuestra un enorme potencial para generar empleo, dinamizar la economía y contribuir a la transformación social.Esta determinación también se expresó en decisiones históricas. Nunca antes se habían abierto al público espacios que permanecieron cerrados para las minorías durante décadas, como el Baluarte de Cartagena o la Estación de la Sabana; nunca se habían reconocido tantas manifestaciones como patrimonio cultural inmaterial desde una perspectiva biocultural, como el viche o el bullerengue. Estas decisiones permitieron nuevas dinámicas económicas asociadas a la producción cultural, el turismo y la circulación de saberes.Las cifras merecen celebrarse. Demuestran que invertir en cultura significa fortalecer las condiciones humanas y productivas que hacen posible el desarrollo.Esta relación se aprecia con claridad en Artes para la Paz. El programa permitió que la educación artística dejara de ocupar un lugar periférico para consolidarse como un derecho y como una política pública capaz de articular escuela, territorio y comunidad. Más de 1,4 millones de niñas, niños y adolescentes accedieron a procesos de formación artística y cultural en 822 municipios, entre ellos 225 municipios Pdet y Zomac. La estrategia llegó a 3.011 establecimientos educativos y 5.662 sedes, vinculó a miles de docentes y artistas formadores y multiplicó la inversión pública en un campo que durante décadas dependió, en buena medida, de esfuerzos aislados.Cuando niñas, niños y jóvenes acceden a procesos de formación en música, danza, teatro, literatura, artes visuales o creación audiovisual, el país amplía mucho más que una estadística educativa. También fortalece oficios, organizaciones y cadenas de valor que movilizan producción, circulación, turismo, tecnología, servicios y economías locales. La cultura genera riqueza porque genera sentido, confianza y vínculos comunitarios.Las cifras merecen celebrarse. Demuestran que invertir en cultura significa fortalecer las condiciones humanas y productivas que hacen posible el desarrollo. También confirman que la institucionalidad pública es fundamental para sostener procesos, llegar a regiones históricamente excluidas, articular los saberes locales con las políticas nacionales y garantizar que las oportunidades para crear no dependan del lugar de nacimiento ni de la capacidad económica de una familia.El cambio también fue cultural porque comprendimos que el talento está distribuido en todo el territorio y que la responsabilidad del Estado consiste en crear las condiciones para que pueda florecer. La Cuenta Satélite mide una economía en movimiento; Artes para la Paz muestra el país que puede crecer a partir de ella. En esos lugares donde las escuelas abrieron espacios para el arte, las comunidades ampliaron sus horizontes. Y cuando la cultura encuentra oportunidades, Colombia entera aprende a imaginarse de otra manera.* Ministra de las Culturas, las Artes y los Saberes(Lea todas las columnas de EL TIEMPO, aquí) Sigue toda la información de Opinión en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. BOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.EL TIEMPO GOOGLE NEWSSíguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.EL TIEMPO WHATSAPPÚnete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.EL TIEMPO APPMantente informado con la app de EL TIEMPO. Recibe las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en tu dispositivo.SUSCRÍBETE AL DIGITALInformación confiable para ti. 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