La presión atmosférica elevada en la cuenca norte del mar Caribe es el factor que sostiene las fuertes lluvias EFE /Jeffrey Arguedas /Archivo

La onda tropical número 23 que ingresó a Costa Rica el pasado miércoles dejó este viernes sus consecuencias más visibles: el cierre de la Ruta 32, una de las vías de mayor tráfico del país, por una caída de material entre los kilómetros 23 y 24, a la altura del cerro Zurquí. El Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) ordenó la restricción a las 9:00 a.m. ante el riesgo que representaba para el paso de vehículos. El evento atmosférico también activó un aviso del Instituto Meteorológico Nacional (IMN), que advirtió sobre la persistencia de las lluvias en el Caribe y la Zona Norte, y sobre vientos que en sectores de mayor altitud y el norte de Guanacaste podrían superar los 95 km/h.PUBLICIDADLa presión atmosférica elevada en la cuenca norte del mar Caribe es el factor que sostiene el episodio. Esa condición acelera los vientos alisios y facilita el ingreso de humedad hacia el Caribe costarricense. A eso se suma una baja concentración de polvo sahariano en la zona circundante, que el IMN señaló como un elemento que favorece la nubosidad y las precipitaciones en esas regiones. El organismo proyecta acumulados de entre 10 y 30 milímetros en periodos de 12 horas, con picos de hasta 50 milímetros en las zonas más expuestas.En el Pacífico Norte, el Valle Central y las zonas montañosas se esperan ráfagas de entre 50 y 70 km/h. En las áreas de mayor altitud y el norte de Guanacaste, las velocidades podrían oscilar entre 70 y 95 km/h. PUBLICIDADEl IMN recomendó tomar precauciones ante posibles daños en techos, árboles, rótulos y tendido eléctrico. También pidió extremar los cuidados en parques nacionales y volcanes. Además, la institución advirtió que las condiciones ventosas elevan el riesgo de propagación de incendios y pidió a la población evitar cualquier tipo de quema.El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos el IMN mantiene la vigilancia sobre un nuevo fenómeno que se ubica en el Caribe que tiene posibilidades de convertirse en un sistema de baja presión en los próximos días. EFE/Gustavo Amador