El sociólogo Fortunato Mallimaci analizó el histórico acuerdo entre el Vaticano y el Partido Comunista Chino para la designación conjunta de obispos en China, una decisión que calificó como una verdadera osadía dentro de la historia reciente de la Iglesia católica.
En diálogo con Jorge Argüello en el programa Efecto Mariposa por Canal E, el investigador (que vivió cuatro años en África recorriendo distintas experiencias educativas y religiosas) reflexionó también sobre las transformaciones que atravesó la institución desde mediados del siglo XX hasta la actualidad.
El acuerdo con Xi Jinping y el Partido Comunista Chino
Mallimaci comparó la decisión del papa Francisco de firmar un acuerdo con Xi Jinping con otros pactos históricos que la Iglesia mantuvo en contextos de fuerte tensión política. "Lo discuto mucho, lo reflexiono mucho con mis colegas, como el acuerdo con Napoleón del Papa de aquella época", señaló, en referencia al pacto que la Santa Sede firmó tras la Revolución Francesa.
Según explicó, aquel antecedente histórico permitió que sacerdotes que habían adherido a la Revolución y otros que se habían opuesto llegaran a un entendimiento común con el Vaticano sobre quiénes ocuparían los cargos eclesiásticos. El acuerdo actual con China, sostuvo, sigue una lógica similar.









