El Gobierno alemán del canciller Friedrich Merz ha propuesto este viernes que una fuerza con mandato de la Unión Europea sustituya a la misión de estabilización de Naciones Unidas (Finul) en el sur de Líbano, a fin de evitar que se produzca un “vacío de seguridad” en la región cuando la Finul, cuyo mandato expira a finales de este año, abandone el país invadido por Israel.En una entrevista concedida al medio alemán Redaktion Netzwerk, el ministro alemán de Exteriores, Johan Wudephul, afirma que ese despliegue europeo crearía las condiciones necesarias para que el ejército de Israel se retire del territorio sin que la milicia proiraní Hezbolá “vuelva a sus actos terroristas”.“En el Líbano, con su Gobierno en proceso de estabilización, se está produciendo en estos momentos uno de los avances más esperanzadores de la región. Los europeos debemos hacer todo lo posible para que este proceso continúe de forma positiva”, dice Wudephul en la entrevista. “En la UE deberíamos estudiar si, tras la misión de la Finul, podemos garantizar, mediante un mandato europeo, que no se produzca un vacío de seguridad [...] y crear las condiciones necesarias para que el Ejército israelí se retire sin que Hezbolá vuelva a sus actos terroristas”, añade.La fuerza de paz de la ONU en Líbano se creó para supervisar la retirada de las tropas israelíes del sur del Líbano tras la invasión israelí de 1978. Está compuesta por unos 10.800 soldados de 47 países diferentes. De ellos, 650 son españoles.En agosto del año pasado, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas decidió, sin embargo, no prorrogar más su mandato, que finalizará el 31 de diciembre de 2026. Los soldados de Finul deberán abandonar el país a partir de enero de 2027. En ese momento, según la ONU, el Gobierno libanés se convertirá en el “único garante de la seguridad” en el sur de Líbano, al norte de la denominada línea azul trazada por las Naciones Unidas entre Israel y Líbano.Y aunque los gobiernos libanés e israelí mantienen, por primera vez en décadas, conversaciones políticas directas para consolidar el alto el fuego en el conflicto entre Israel y la milicia proiraní Hezbolá, se siguen produciendo continuamente ataques cruzados entre estos últimos. Y el ejército israelí mantiene su ocupación del sur del país vecino.Propuestas sobre la mesaYa en junio pasado, durante una reunión de ministros de exteriores de la UE en Luxemburgo, el ministro español José Manuel Albares anunció que pediría la puesta en marcha de una misión europea. “Tenemos que ir más allá de la región del Golfo y mirar a todo Oriente Medio. Esto es una gran oportunidad para avanzar hacia la paz y la estabilidad. Necesitamos garantizar la soberanía y la integridad territorial del Líbano. Y ahí puede jugar la Unión Europea un papel fundamental. Voy a plantear una misión de la Unión Europea que pueda tomar el relevo de Finul una vez que expire”, dijo Albares.Ese debate existe en el seno de la UE, pero hasta el momento no se ha planteado un despliegue de soldados europeos sobre el terreno sino que lo que se está estudiando es el envío de una misión de formación para entrenar o instruir al ejército libanés. La propuesta que lanza ahora Alemania tampoco deja claro qué tipo de fuerza de paz se encargaría de garantizar la seguridad.Desde el 2 de marzo, cuando Israel lanzó una nueva invasión del sur de Líbano, siete cascos azules de la ONU (cuatro indonesios, dos franceses y un serbio) han fallecido en distintos ataques de Israel y Hezbolá.La ocupación israelí, la destrucción por parte de Israel de la mayoría de las localidades chiíes para crear una zona colchón siguiendo el modelo aplicado en la franja de Gaza y el intercambio de fuego entre el ejército israelí y la Hezbolá han hecho que los últimos meses las tropas de Unifil no puedan cumplir su misión y pasen buena parte del tiempo en los búnkeres. No obstante, Naciones Unidas quiere mantener su presencia en el sur de Líbano para evitar una escalada mayor y también vigilar la ocupación israelí, por lo que está estudiando varias opciones para desplegar una nueva operación. El problema es que esa operación debería ser aprobada por el Consejo de Seguridad de la ONU, donde EE UU tiene derecho de veto.Como alternativa, la UE está estudiando el lanzamiento de su propia misión que, a diferencia de la actual, no sería de interposición entre Hezbolá e Israel sino de formación de los miembros de las Fuerzas Armadas de Líbano (LAF, por sus siglas en inglés). España apoya cualquiera de las opciones y está dispuesta a participar en ellas, aunque insiste en que la única solución pasa por fortalecer a las LAF para que puedan tomar el control del sur del país y sustituir a la milicia chií en una zona donde ocupa el vacío dejado por el Estado libanés.La situación se agrava por la penuria del ejército libanés, cuyos soldados pasan meses sin cobrar su sueldo y recurren al pluriempleo, cuando no a la corrupción, por lo que no basta con instruirles sino que la UE debería comprometerse a prestar un fuerte respaldo financiero, advierten fuentes militares.En una entrevista con EL PAÍS el pasado 5 de julio, la ministra española de Defensa, Margarita Robles, se limitó a señalar que “la ONU baraja varias opciones [para sustituir a la Finul] y también se está planteando una misión de la UE”. “Lo esencial es que todos apoyemos a las LAF, porque tiene que haber una verdadera fuerza policial en la zona”, remarcó.España está a cargo del sector suroriental de Unifil, donde tiene desplegados 650 soldados, aunque bajo mando español hay también militares indios, nepalíes, serbios y de otras nacionalidades.
Alemania propone que una fuerza de paz de la UE sustituya a la misión de la ONU en Líbano
El Gobierno de Merz teme que el fin del mandato de Finul produzca un “vacío de seguridad” en plenas negociaciones para lograr la retirada del Ejército israelí











