Paso Canoas concentra el tráfico de mercancías que ingresan por el Canal de Panamá y la Zona Libre de Colón hacia los mercados centroamericanos.. EFE/ Marcelino Rosario

Una nueva base del Servicio Nacional de Fronteras de Panamá en Progreso, equipada con cámaras, drones e intercambio de información en tiempo real con Costa Rica, se inauguró en abril en el corredor de Paso Canoas, una ruta comercial entre Panamá y Centroamérica que la ONU identifica para el tráfico de cocaína hacia Norteamérica.La instalación se inauguró durante una reunión de autoridades de ambos países en la zona fronteriza, convocada por el Ministerio de Seguridad Pública de Panamá para ampliar la coordinación frente al narcotráfico, la trata de personas y el contrabando, según informó Diálogo Americas.Junto a la nueva base del SENAFRONT, los dos países acordaron reforzar los patrullajes coordinados en puntos estratégicos, ampliar los mecanismos de intercambio de información y entregar unidades vehiculares para elevar la capacidad de respuesta operativa en la zona.PUBLICIDADPara Javier Oliva Posadas, académico de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México, la clave del proceso no está solo en el equipamiento desplegado. Dijo a Diálogo Americas: “no se encuentra únicamente en los recursos operativos anunciados, sino en la consolidación de mecanismos de confianza que permitan avanzar hacia acciones más decisivas en materia de seguridad”.Paso Canoas concentra el tráfico de mercancías que ingresan por el Canal de Panamá y la Zona Libre de Colón hacia los mercados centroamericanos. Ese flujo comercial es el que las redes criminales aprovechan para mover cargamentos ilícitos, según Diálogo Americas.PUBLICIDADVista del puesto fronterizo entre Panam� y Costa Rica en Paso Canoas (Panam�). EFE/Marcelino Rosario/Archivo