La Cancillería aseguró que la Zona Libre de Colón opera bajo una política de tolerancia cero frente al contrabando, el lavado de activos y otras actividades ilícitas. Tomada de la ZLCLas reacciones al informe presentado por la Alianza Transnacional para Combatir el Comercio Ilícito (TRACIT) sobre las vulnerabilidades de Panamá frente al comercio ilícito siguen escalando. Luego de que el organismo internacional pusiera bajo la lupa a la Zona Libre de Colón (ZLC) y señalara que el país aún enfrenta importantes desafíos para combatir el contrabando, la falsificación y otros delitos transnacionales, el Gobierno panameño y la administración del principal centro logístico del país respondieron con contundencia, rechazando las afirmaciones y defendiendo los avances alcanzados en materia de seguridad y fiscalización.A través de un comunicado difundido por el Ministerio de Relaciones Exteriores, el Gobierno aseguró que Panamá rechaza “categóricamente” cualquier intento de presentar a la Zona Libre de Colón como un espacio de tolerancia al crimen organizado y sostuvo que esa narrativa “desconoce la realidad, los avances alcanzados y el profundo proceso de modernización que impulsa el Gobierno Nacional".PUBLICIDADLa Cancillería defendió que la Zona Libre constituye “un activo estratégico del Estado panameño" y uno de los principales motores económicos de la región, cuyo prestigio internacional se sustenta en el comercio legítimo, la transparencia y el cumplimiento de estándares cada vez más rigurososEl gobierno panameño sostiene que las incidencias de hechos ilícitos representan apenas el 0,00042 % del volumen comercial anual del complejo. EFE/Alejandro Bolívar/Archivo