Contenido automatizadoEste fue el descubrimiento. Foto: Universitat Rovira/ iStockPERIODISTA17.07.2026 11:31 Actualizado: 17.07.2026 11:31 17.07.2026 11:31 Actualizado: 17.07.2026 11:31
Investigadores de la Universitat Rovira i Virgili (URV) y del Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social (Iphes-Cerca) encontraron dos esqueletos completos de rinoceronte de aproximadamente 200.000 años de antigüedad en la Cova de les Teixoneres, en el municipio de Moià (Barcelona). El hallazgo, dado a conocer este viernes, permitirá profundizar en el estudio de la fauna del Pleistoceno y en las circunstancias que llevaron a estos grandes mamíferos al interior de la cavidad. LEA TAMBIÉN Los restos pertenecen a la especie Stephanorhinus hemitoechus, conocida como rinoceronte estepario. Según informaron la URV y el Iphes-Cerca, se trata de los únicos esqueletos completos de esta especie documentados hasta ahora en la península ibérica y de los primeros hallados en Europa desde los tres casos registrados anteriormente, dos en Alemania y uno en Italia.El rinoceronte estepario comenzó a ser una especie frecuente en los yacimientos europeos hace unos 500.000 años y desapareció hace aproximadamente 20.000 años, coincidiendo con las condiciones climáticas extremas del último máximo glacial. La conservación casi íntegra de ambos individuos ofrece una oportunidad poco habitual para estudiar su anatomía, ecología y evolución.Esto descubrieron. Foto:iStockLos investigadores todavía no han podido determinar cómo los dos grandes mamíferos terminaron en el interior de la cueva. El estado de conservación de los restos aporta algunas pistas, aunque por ahora no existe una explicación concluyente.El investigador principal del proyecto, Jordi Rosell, explicó: "Son animales que podían superar la tonelada y media de peso. Por lo que hemos visto durante la excavación, hay algunos huesos en conexión anatómica, lo que significa que probablemente los cuerpos llegaron mucho antes de descomponerse". LEA TAMBIÉN Rosell señaló que el comportamiento habitual de esta especie "no parece estar relacionado" con las visitas a cuevas, por lo que considera probable que algún factor excepcional favoreciera su presencia en el lugar.El investigador añadió: "Es posible que entrasen atraídos por algún tipo de trampa natural, como un charco de agua o una caída involuntaria, pero las investigaciones efectuadas hasta ahora no nos permiten identificarlo".Más noticias en EL TIEMPO*Este contenido fue reescrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de Europa Press, y contó con la revisión de la periodista. Sigue toda la información de Vida en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.









