Las Palmas de Gran Canaria (EFE).- Cuando se cumplen 90 años desde que el general Francisco Franco salió de Las Palmas de Gran Canaria para sublevar al Ejército de África contra la República, el ayuntamiento de ciudad ha ofrecido un acto de homenaje y reparación a sus cargos electos y empleados públicos que fueron represaliados por defender la legalidad aquel 18 de julio de 1936.
El desagravio ha incluido también a los concejales y funcionarios depurados -varios de ellos fusilados- de San Lorenzo, un ayuntamiento que fue disuelto y anexionado a Las Palmas de Gran Canaria en 1940 por el régimen militar como castigo y ha estado presidido por el ministro de Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres.
En su intervención, Torres ha recordado al último alcalde republicano de la capital grancanaria, Luis Fajardo Ferrer, y también a ediles, policías municipales, bomberos, músicos, cobradores de tributos… trabajadores públicos «que fueron vejados, perseguidos, torturados e incluso fusilados por el golpe de estado ilegal e ilegítimo que ocurrió hace 90 años». «Este es un acto de reparación, de justicia y también de verdad», ha subrayado.
El ministro ha subrayado que es en esta ciudad donde «empezó todo», cuando a las 5.00 de la madrugada del sábado 18 de julio de 1936 un oficial de la policía local llamó a la puerta del domicilio del alcalde Fajardo para despertarlo con noticias de una sublevación militar y este mandó defender el Consistorio.











