Actualizado a las 15:43h.
La vida de los monjes y monjas de clausura se caracteriza por su discreción. Desde el momento en el que estas personas entran al monasterio comienzan una rutina alejada del ruido de las ciudades financieras, las redes sociales o los eventos multitudinarios.
Sus días se desarrollan en entornos más recogidos, como una celda -así se llaman sus habitaciones-, la iglesia y el comedor de la comunidad. Esto no significa que su horario sea un secreto. Hay ocasiones puntuales en las que alguno de ellos se pone frente a un micrófono y responde al interés que su vocación suscita entre la población laica.
Este es el caso de la Madre Olga María del Redentor (Baracaldo, 1970). Esta monja se ha sentado en el podcast 'Se buscan rebeldes' para compartir con el mundo su testimonio: de qué viven, cuántas horas dedican a la oración o en qué consisten sus momentos de «recreo». La hermana ha resuelto estas y otras dudas sobre la rutina de su congregación y de otras de carácter de clausura.
Noticia relacionada








