La Pen�ltimaNo he visto un minuto en la tele, no me interesa su contenido y no me gusta su tono... pero muchos de los que lo atacan, lo imitaron y su influencia es innegableJosep Pedrerol, en el plat� de El Chiringuito.Actualizado Jueves,

julio

21:31No he visto un minuto de El Chiringuito en la tele. No me interesa su contenido, no me gusta su tono, me inquietan los rumores sobre el ambiente de trabajo y me molesta su influencia en el resto de principales tertulias deportivas radiof�nicas y televisivas, casi todas ya a gritos. Pero de eso, como de tantas cosas que se le achacan, la culpa no es de El Chiringuito.Ahora que sale de Atresmedia, principalmente porque su audiencia es mucho menor que su viralidad, es muy f�cil matar al programa de Josep Pedrerol para marcarse un punto purista y engre�do. Todos somos valientes con el ca�do. Sin embargo, lo que procede es reivindicarlo: se puede criticar su estilo, pero es rid�culo negar su importancia y el cinismo del gremio con �l ha sido sonrojante.Para saber m�sPara bien o para mal, eso va en gustos, es imposible entender el actual periodismo deportivo (y parte del pol�tico) sin El Chiringuito, pero cualquiera que haya estado en eventos plagados de profesionales del mundillo sabe que un tema recurrente ha sido menospreciarlo y tratarlo como una aberraci�n indecente. En p�blico bajaba el tono, pero en un sector muy pelota con todo aquel que pueda suponer una colaboraci�n pagada, ning�n otro programa de �xito ha recibido menos elogios."En su derecho est�n de que no les guste", me dir�n. Por supuesto, a m� tampoco. Lo que pasa es que, tras criticarlo, otros grandes medios corrieron a copiarlo y muchos periodistas dignos, a participar en tertulias pr�cticamente iguales, pero sin el valor de ir de cara. Al menos, El Chiringuito nunca escondi� tras una falsa superioridad moral lo que quer�a: show y pol�mica.El mayor error de Pedrerol ha sido su empe�o en convencer al mundo de que su notable programa de entretenimiento era periodismo. No lo era y �l, que s� lo es, lo sabe. No te puedes aferrar a haber dado alguna noticia cuando te tiras m�s triples que Stephen Curry con el porcentaje de acierto de Fernando Romay.‘El Chiringuito deber�a haber presumido de lo que le hac�a exitoso y viral, de Alfredo Duro preguntando qu� es Halloween, del tic tac eterno, de las esposa de Juanma Rodr�guez y de la din�mica Laurel y Hardy de Tom�s Roncero y Crist�bal Soria. No son Historia del periodismo, pero s� de las redes sociales. No es poco.No he visto un minuto de El Chiringuito en la tele. No me interesa, no me gusta, me inquieta... Pero espero que encuentre un nuevo acomodo para disfrute de sus fans y que aquellos que decidieron imitarlo y ahora lo ven caer tomen por fin una decisi�n valiente: reconocerlo o, mejor, cambiarlo.