Entrevista no vistaPreside Talento Para el Futuro, una plataforma que re�ne a 90 sociedades dirigidas a implicar a los j�venes en las decisiones pol�ticas. Ahora publica 'Suturar la democracia; un alegato por lo com�n', un ensayo sobre c�mo reparar el debateElsa Arnaiz Chico.Actualizado Viernes,

julio

00:04�Qu� inter�s en la pol�tica ten�a la gente de su edad en la adolescencia? Sus amigos del instituto, por ejemplo. Mis amigos eran los especialitos de Bachillerato Internacional, los empollones. El inter�s no era la pol�tica real sino la pol�tica que le�amos. Nos hac�amos los listillos a partir de algunos libros. No recuerdo que nadie se afiliara a ning�n partido. M�s bien �ramos unos viejillos de 17 a�os que teorizaban sobre el mundo.La actitud hacia los partidos pol�ticos �era la de la iron�a? Era m�s curiosidad que iron�a porque era el momento de Ciudadanos y Podemos. Curiosidad pero con un poco de distancia, s�. Piense que, entonces, las redes sociales eran cuatro filtros tontos en Tuenti, o sea que el flujo continuo de informaci�n pol�tica no exist�a a�n y se pod�a no tener una actitud clara ante todo.Para saber m�s�Cu�ndo tuvo amigos m�s radicalizados?En la Navidad de primero de carrera. Muchos amigos hab�an salido de casa, estaban en otra ciudad, empezaban a sentirse adultos y eso inclu�a tener opiniones tajantes.�M�s de izquierdas o de derechas?Al principio, cuando teoriz�bamos sobre tres libros en el instituto, iban hacia la izquierda. Luego, algunos de esos amigos se hicieron de Ciudadanos. Algunos se han radicalizado a la derecha. Alg�n amigo del instituto entiende que todo lo que propone Vox no es suficiente.�Tiene alguna teor�a de por qu�?Est�n las condiciones materiales de vida que son el n�cleo del cabreo. Est�n las redes sociales: la microsegmentaci�n de los mensajes, el bombardeo de informaci�n dirigida y sesgada...Y hay otro factor: la politizaci�n de mi generaci�n naci� con dos partidos nuevos que murieron, no con los partidos tradicionales, que siempre tienen mil problemas pero persisten. Y esa decepci�n incial marc� a mucha gente.Entiendo que los amigos que est�n en Vox no son solo aquellos a los que les va bien y, por eso, est�n en una actitud vital conservadora.Hay un poco de todo. Tampoco dir�a que sean los mayores losers los que se radicalizan, ni en una direcci�n ni en la otra. No hace falta estar en el paro para sentir que las expectativas que ten�amos no se han cumplido despu�s de haber hecho nuestra parte.En el libro se habla de la mutua confianza entre ciudadanos como el hilo que cose la democracia. �Es diferente la confianza en el otro en la gente de su edad?Me encantar�a creer que somos la generaci�n que sabe que la confianza nos har� salir a flote como sociedad, pero no. Tampoco dir�a que otras generaciones sean ajenos a ese problema. Ojo, la desconfianza no es una queja contra el gasto en pensiones ni contra el vecino de al lado. Es una desconfianza m�s abstracta, del tipo: c�mo voy a confiar en vosotros si vuestras decisiones han destruido el planeta. La desconfianza va hacia arriba: hacia los partidos, hacia su representaci�n de los liderazgos. Los l�deres de los partidos se odian y eso cala entre las personas.�La gente pierde amigos? S�. Todos estamos en c�maras de eco, tanto on line como en las interacciones f�sicas. A m� tambi�n me cuesta mantener amistad con una persona que cree que la inmigraci�n es un virus. Lo pienso a menudo y s� que esa persona tambi�n pensar� lo mismo sobre m�.�De qu� depender� que retomen la amistad?En parte, de que nuestros l�deres pol�ticos se den cuenta de lo que representan, de las consecuencias de sus actos cuando no consens�an respuestas a emergencias evidentes, y cuando no hacen una reflexi�n profunda sobre el estilo del politiqueo...Los ciudadanos tambi�n tenemos que darnos cuenta del poder que tenemos al asociarnos y participar. No me refiero a hacer un retuit y pensar que ya has cumplido con la causa justa del momento. Me refiero tambi�n a exponernos a hablar con el que piensa diferente. Por mucho que el percal est� tensionado, tenemos que retomar a los amigos de los que nos hemos distanciado por la pol�tica.�Cu�ndo tendr�n los partidos un aliciente para hacer esa reflexi�n?S� que un partido funciona a veces como una empresa, con alicientes y ganancias. Pero si crees en la democracia, no hay que funcionar por alicientes. Los alicientes para polarizar m�s y hacer v�deos cada vez m�s ofensivos los hay hasta aburrir. El aliciente deber�a ser otro: si amamos la democracia, no la maltratemos. Es cuesti�n de decencia.�Qu� le dicen los se�ores del PSOE, Sumar o el PP cuando la oyen? En privado, todos est�n de acuerdo. Luego, llevan al partido esa reflexi�n y ah� todo se diluye o eso dicen. Como dec�a Errej�n, pasan de persona a personaje. El partido hace sus c�lculos y decide que no le conviene cambiar porque les coincide con un momento de crisis reputacional, lo urgente tapa lo importante, y hay que salir del esc�ndalo y defenderse.Hace 20 a�os, yo pensaba ingenuamente que la corrupci�n tender�a a ser marginal en Espa�a, que habr�a casos en el nivel local pero que no ver�amos lo que hemos visto.No creo que fuera una ingenuidad tan grande. El problema de la corrupci�n no es s�lo el da�o que hace en cuanto a desconfianza, sino la manera en que ocupa p�ginas en los peri�dicos. Yo creo, sinceramente, que no podemos mirar a otro lado, pero que la corrupci�n no es el mayor problema de Espa�a.