escribe Oberdán Rocamora Redactor Estrella, especial para JorgeAsisDigital.com La Guantanamera y el Neo Giacomini La “pausa de hidratación” del Mundial llega con hidalguía a su epílogo. En adelante, Argentina persiste en el objetivo exclusivamente electoral del tergiversado Fenómeno Milei, que ya es distinto de aquel que fue creado de manera insólita desde Intratables y otras vibrantes expresiones televisivas. Relato relativamente vulgar del Gobierno de Consultores que se encuentra en la plenitud de la tregua indispensable para la guerra de fogueo de los dos vértices conflictivos del Triángulo de Hierro (fundido). El litigio se resuelve transitoriamente, sin sangre ni graves renunciamientos. El costoso fusilamiento del Premier Adorni paralizó hasta el estancamiento con melodramas francamente estúpidos que salpicaron al Fenómeno. Pero se considera a los dos bandos como simultáneos ganadores. Sin una franja derrotada, es el empate entre los territoriales de la señora Karina, La Guantanamera, aún blindada por los Primos Menem, y los celestiales de Santiaguito, el Neo Giacomini, secundado por la comparsa disruptiva de los tuiteros ocurrentes y los filósofos casi disparatados que sostienen el himno de la batalla cultural. Causa perdida. Ambas escuadras desembocan en la casta inapelable del flamante Premier, el Peronista Originario Diego Santilli, el Bermellón, capacitado oportunista de las desgracias que mantiene la destreza innata de haber sido formado como discípulo de Hugo Franco, el Trucho, uno de los productos culturales mejor elaborados del menemismo transformador. "Si no te gusta, ¡andate a Cuba!": Milei se peleó con un espectador a los gritos mientras daba su discurso en la Bolsa de Comercio