El verano es la época del año donde la Dirección General de Tráfico realiza un mayor volumen de campañas especiales para controlar las carreteras españolas. En este caso, el ente dirigido por Pere Navarro ha presentado una nueva dedicada al alcohol y las drogas, que dio comienzo este lunes 13 de julio y se prolongará durante siete días hasta el domingo 19 de julio. De esta forma, se espera que los principales ejes viarios y los puntos de mayor afluencia de las vías urbanas e interurbanas estén más vigilados por la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, así como por las policías autonómicas y locales.¿Cuál es el objetivo prioritario de este refuerzo de la vigilancia?El propósito de esta campaña es reducir los comportamientos de riesgo para atajar una de las principales causas de mortalidad en carretera. Según los datos de la DGT, el alcohol es el segundo factor concurrente más habitual en los siniestros de tráfico y estuvo presente en el 28 % de los accidentes mortales registrados en 2024, cobrándose la vida de 273 personas.El organismo regulador del tráfico señala especial preocupación ante una tendencia ascendente, ya que el número de fallecidos en siniestros con conductores que dieron positivo en alcohol aumentó un 9 % respecto a 2023 y un 24 % si se compara con los datos de 2019. Con estos controles preventivos se busca retirar de la circulación a quienes ponen en riesgo su vida y la de los demás, siendo estos dispositivos responsables del 88,8 % de los positivos detectados.¿Qué multas y consecuencias penales enfrentan los infractores?Conducir bajo los efectos de sustancias psicoactivas conlleva castigos que varían según la gravedad de la tasa detectada. Por un lado, se encuentran las sanciones administrativas recogidas en la Ley de Tráfico:Alcohol: Si el resultado está entre 0,25 y 0,50 mg/l en aire espirado, la multa es de 500 euros y 4 puntos. Si supera los 0,50 mg/l o el conductor es reincidente, la sanción sube a 1.000 euros y 6 puntos.Drogas: La simple presencia de drogas en el organismo se castiga con 1.000 euros y 6 puntos.Por otro lado, los más graves, los determina el Código Penal como delitos. Superar los 0,60 mg/l en aire (o 1,2 g/l en sangre) se considera un delito penado con prisión de 3 a 6 meses, multa de 6 a 12 meses o trabajos comunitarios, además de la privación del carnet de 1 a 4 años. Negarse a realizar las pruebas también puede suponer penas de cárcel de hasta un año.Concienciación a pie de carreteraUn elemento distintivo de esta campaña es la colaboración de la Federación Nacional de Lesionados Medulares y Otras Discapacidades Físicas (ASPAYM). Bajo el lema "No corras, no bebas… no cambies las ruedas", voluntarios que han sido víctimas de accidentes de tráfico están acompañando a los agentes en los controles para trasladar un mensaje directo a los conductores retenidos.Su presencia busca romper el exceso de confianza de este tipo de conductores y mostrar de primera mano las secuelas irreversibles que puede provocar una imprudencia en cuestión de segundos. Como recuerda el director del Observatorio Nacional de Seguridad Vial, Álvaro Gómez, la evidencia científica es clara: la única tasa realmente segura para garantizar un viaje sin riesgos es 0,0 %, la tasa de alcoholemia que la DGT desea implementar.
Ya es oficial: la Guardia Civil aumentará los controles en las carreteras hasta este día
Patrullas de la Benemérita intensificarán los controles de alcohol y drogas durante siete días para prevenir una de las principales causas de siniestralidad vial.












