Este domingo, en Nueva Jersey, Argentina y España se juegan la Copa del Mundo 2026. No hace falta ponerse solemne para entender lo que hay detrás de esta final: Son los dos mejores equipos del torneo, llegaron por mérito propio, y ninguno necesita que le expliquen cómo se gana.Lo de Argentina, en esta semifinal, fue una demostración de algo que ya conocemos: A esta selección, no le importa jugar mal 85 minutos, si en los últimos cinco tiene con qué. Contra Inglaterra, estuvo abajo en el marcador, incómoda, sin encontrar los espacios, y ni así se desesperó. Enzo Fernández empató al 87’, después de insistir una y otra vez desde fuera del área, y en el 90+2’ apareció Lautaro Martínez para el 2-1, con Messi metiendo el centro que decidió todo.Eso no es suerte. Es una selección que ya sabe lo que es sufrir un partido y no soltarlo. Scaloni no necesita reinventar nada. Tiene un equipo que ha pasado por esto antes, que ganó el Mundial anterior, y llega a su segunda final consecutiva sin haber jugado su mejor futbol en todo el camino. Y ese es el punto: Argentina no depende de estar inspirada para llegar a una final. Depende de saber jugar los minutos que importan.Nadie le está regalando nada a Argentina. Todo lo que consiguió en el torneo lo hizo sufriendo, remontando, apretando los dientes, cuando el partido se ponía cuesta arriba. Esa es la diferencia entre un equipo que gana finales y uno que las juega.Dicho esto, sería injusto no reconocer lo que hizo España en la otra semifinal. El 2-0 sobre Francia no fue un resultado ajustado, ni una victoria de guante blanco, fue una demostración futbolística. Controló el mediocampo de punta a punta, con un Rodri que jugó al nivel del Balón de Oro que ganó hace algunos años.España llega a esta final habiendo sido la selección más sólida del torneo, en términos defensivos. Su futbol de posesión, paciente, pero con mucho más pegada de la que se le reconocía, dejando fuera a una Francia que no encontró la manera de salir jugando.Así que ahí están los dos: Una Argentina que no necesita ayuda de nadie, porque ya sabe lo que es ganar bajo presión, y una España que llega jugando el futbol más completo del Mundial.No hay excusas de ningún lado. El domingo se van a encontrar el equipo con más oficio en instancias definitorias y el que mejor futbol viene mostrando.Puede ganar cualquiera. Pero si algo dejó claro esta Argentina en Atlanta, es que no le teme al momento. Y eso, en una final, vale tanto como jugar bien.@GusocalderonÚnete a nuestro canal